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Tecnología para superficies comerciales

Tecnología para superficies comerciales

La tecnología está cada vez más presente en todos los ámbitos de nuestra vida. Para lo personal y lo profesional, parece que ya no podemos —o ya no queremos— desprendernos del teléfono móvil, la tableta o del ordenador portátil. Cada vez nos alejamos más de los tradicionales patrones de consumo y adoptamos —e incluso abrazamos— los avances tecnológicos con mayor celeridad.

Ahora bien, es precisamente en el ámbito de las superficies comerciales, entendidas éstas como las tiendas, parques de medianas, centros comerciales, supermercados o hipermercados, donde permanecemos anclados en el pasado. En el mundo de las compras —las compras físicas, en tienda—, todavía seguimos procesos que son altamente ineficientes.

Veamos cuáles son dichos procesos y si la tecnología para superficies comerciales ya ha encontrado la manera de remediar los defectos de los que adolecen.

Tecnología para superficies comerciales; a grandes problemas…

1.- El carrito de la compra. Has peregrinado hasta el hipermercado y te has aprovisionado de todos los productos que tenías en la lista de la compra. Haces una gran compra mensual y el carrito de la compra está lleno hasta los topes. Pero llegas a la línea de cajas y después de hacer una larga cola, tienes que vaciar el carro sobre la cinta transportadora… para a continuación volver a llenar el carro y llevarlo hasta el aparcamiento. ¿No tiene más sentido que, conforme vayas llenando el carro, tú mismo escanees los productos y que ya no tengas que descargar el carrito hasta llegar a tu coche? ¿No se ahorraría mucho tiempo?

Pues el hecho es que esta tecnología para superficies comerciales ya existe pero, por motivos que no alcanzamos a comprender, todavía no ha penetrado en el mercado. Toshiba es una de las empresas que fabrica este sistema, el cual funciona tal y como hemos relatado. Tú mismo escaneas —con el teléfono móvil— los productos conforme los introduces en el carrito. Para finalizar la compra, simplemente pasas el teléfono móvil frente a un terminal contactless que hay en la salida de la tienda; el cargo se hace automáticamente en tu cuenta.

2.- El probador de ropa. ¿Tiene sentido entrar en un probador de ropa cargado con la misma prenda en diferentes colores, solamente para ver cuál nos queda mejor o nos favorece más? ¿No es muy ineficiente que los clientes de una tienda anden desdoblando y desordenando todo el género —que no compran— de una tienda y que sus empleados inviertan tanto tiempo en volver a ordenar todas las prendas?

Imagina que mediante un espejo inteligente de gran formato pudieras probarte virtualmente cualquier prenda, en cualquier color, y que tu única preocupación fuera la de probarte la talla correcta. Imagina también que pudieras ver varias imágenes tuyas a la vez, reflejadas en la pantalla, con las diferentes prendas; ¿no sería mucho más fácil y rápido elegir?

Intel ya ha puesto remedio al problema que supone la forma tradicional de probarse ropa, mediante la tecnología MemoMi.

3.- Estanterías vacías. Estamos muy mal acostumbrados a que las estanterías de los supermercados estén siempre llenas y que no falte nunca nada, pero la rotura de stock es algo que sigue sucediendo. ¿No hay una manera de que la propia estantería avise al centro de que se ha terminado un determinado producto y que éste necesita reponerse?

Desde luego que la hay, cortesía de la empresa Panasonic, y su tecnología para superficies comerciales hace exactamente lo que estamos relatando. En cuanto desaparece de la estantería el último producto y ésta queda vacía, una alerta es enviada a la dirección del centro para su reposición. El sistema se conecta a su vez con el control de existencias en almacén, de modo que siempre queden reservas y nunca se rompa stock.

4.- Los beacons o balizas de seguimiento. Esta tecnología para superficies comerciales no responde a una necesidad muy evidente, pero es algo que pronto revolucionará el mundo de las compras, tanto en supermercados como en centros comerciales.

Imagina que llegas a un centro comercial y que cuando atraviesas la puerta, recibes un mensaje de bienvenida en tu teléfono, a la vez que se te informa de las ofertas o rebajas que existen en determinadas marcas. Imagina también que conforme vas andando por del centro, recibes mensajes de las diferentes tiendas, avisándote de promociones o proporcionándote vales y cupones de descuento.

En resumidas cuentas, imagina que el centro comercial “sabe” dónde estás exactamente y que, en base a ello, proporciona información que podría ser de tu interés. Lo hace teniendo además en cuenta tus visitas anteriores, tus hábitos, las tiendas que has visitado en el pasado y el tiempo que pasaste en cada una de ellas.

Esto se consigue gracias a los beacons, pequeñas balizas que emiten señales en Bluetooth y que permiten enviar información a otros dispositivos que se encuentren en un radio de hasta 200 metros.

¿Y tú? ¿Abrazarás o te resistirás a todos estos cambios? ¿Estás dispuesto a que el centro comercial sepa dónde estás en todo momento? ¿Te gusta probarte ropa o preferirías hacerlo de manera virtual? ¿No te importa hacer colas en el supermercado o preferías evitarlas y escanear tú mismo todo lo que compres? ¡Cuéntanos!

El papel de internet en el sector inmobiliario

Solamente si nos detenemos un momento a reflexionar sobre ello, podremos entender el calibre y profundidad de la revolución que ha provocado internet en el sector inmobiliario. La “red de redes” ha traído consigo cambios otrora impensables, en todos los ámbitos de nuestras vidas, incluyendo por supuesto el correspondiente al real estate.

Dependerá mucho de los años que tengas, pero no necesitas ser muy mayor para entender el alcance de dichos cambios. No hace tanto tiempo que el fax era el principal medio de comunicación escrita con clientes y propietarios de inmuebles. Las bases de datos inmobiliarias encontraban su soporte principal en el papel y acostumbrábamos a crear las fichas descriptivas de cada oficina o local con Word o PowerPoint.

“En los viejos tiempos”, la única manera de hacer networking era acudiendo a una feria, evento o conferencia y llegadas las fechas navideñas, la mitad de la empresa pasaba varios días firmando postales de felicitación y la otra mitad las ensobraba. Los mailings a nuestra cartera de clientes se hacían por vía postal y el teléfono solamente se utilizaba para hablar, una actividad hoy día casi en peligro de extinción.

Si echáramos la vista algo más atrás, hasta los tiempos previos al ordenador personal, el cambio sería todavía más abrupto, pero no es nuestra intención profundizar en ello; centrémonos en el papel de internet en el sector inmobiliario hoy día.

¿Internet en el sector inmobiliario = desintermediación?

La realidad es que en esta era de internet en la que vivimos, el trabajo de búsqueda de un inmueble -de cualquier tipología- parece haberse hecho muy fácil. Gracias a los diferentes buscadores inmobiliarios existentes, podemos conocer la oferta disponible con todo lujo de detalle, y no solamente en nuestro mercado o área de influencia; sea el que sea el rincón del mundo en el que busquemos, encontraremos aquello que buscamos.

Desde la pantalla de nuestro ordenador, nuestra tablet o nuestro teléfono móvil, podemos comprobar precios, detalles y disponibilidades, localizar informes de mercado, analizar fotografías aéreas y estudiar cualquier zona a pie de calle, casi como si paseáramos por la acera. Podemos conocer los servicios existentes en la zona y hasta el precio del gimnasio cercano a la casa, oficina o local que buscamos. Y da igual dónde busquemos. No importa si lo hacemos en Francia -por ejemplo- y no hablamos el idioma. Todo lo que encontramos en internet ya puede ser traducido con un solo clic de nuestro ratón. Incluso si queremos mantener una videoconferencia con alguien que habla una lengua diferente a la nuestra, existe ya el software de traducción simultánea que hace posible una comunicación verbal sin barreras idiomáticas.

Y los efectos de internet en el sector inmobiliario tocan muy de cerca a sus profesionales. En el pasado, el mayor activo de los intermediarios era precisamente la información que tan celosamente guardaban; información de clientes y contactos importantes, pero también información de inmuebles para el alquiler o la venta. Saber quién vendía qué, quién compraba y conciliar los intereses de unos y otros era una cuestión de inteligencia militar, casi artesanal.

Ahora bien, gracias a internet, los mercados y plazas son cada vez más transparentes. De manera prácticamente literal, “toda la información está al alcance de todos”. Todo se puede conocer y estudiar en internet. Todos tenemos presencia en las redes sociales. Toda la oferta de oficinas de Madrid y Barcelona la puedes encontrar en MisOficinas (¡por ejemplo!). Se han igualado las condiciones para competir de todos los “players” y, a priori, nadie cuenta ya con la ventaja que supone el uso de información privilegiada. ¿Esto quiere decir que la intermediación inmobiliaria es una disciplina condenada a la extinción?

La respuesta corta es que sí. Inevitablemente, la automatización de los procesos y la transparencia en la información hacen de la labor comercial un arte cada vez más prescindible, y no solamente en el mercado inmobiliario. Muchas otras profesiones que subsisten gracias a una distribución imperfecta de la información terminarán también por desaparecer, en tanto en cuanto dicha información se haga más accesible, entendible o digerible para el gran público.

Pero la respuesta larga es que el papel de internet y la tecnología en el sector inmobiliario es positivo para los profesionales de la intermediación, básicamente porque es muy diferente disponer de la información a saber comprenderla, interpretarla y aprovecharla. Siempre tendrá valor añadido el saber hacer profesional, el conocimiento local o la perspectiva cultural que un experto inmobiliario tenga de un mercado o una zona. Las decisiones inmobiliarias nunca se basarán solamente en factores objetivos de localización, precio o rentabilidad; pesarán también factores subjetivos y emocionales que condicionarán las transacciones, y es la labor del intermediario la de arbitrar y facilitar las relaciones entre los que participan en dichas transacciones.

En resumidas cuentas, la rebelión de las máquinas llegará, pero todavía no… ¿o sí?

Cuéntanos tu opinión. Nos interesa.

La supervivencia de los centros comerciales

La supervivencia de los centros comerciales

En un post reciente versábamos sobre las tendencias imperantes en el sector del retail y sin reparo empleábamos el apelativo de “imparables” para definirlas. Teniendo en cuenta que el protagonismo de la venta on-line es ciertamente “unstoppable” y que su peso específico en relación a la venta física en tienda es cada vez mayor, cabe preguntarse por la supervivencia de los centros comerciales; ¿está su modelo de negocio agotado y abocado al fracaso? ¿Tiene sentido que sigan proliferando como setas grandes superficies cuando nuestra tendencia es, cada vez más, la de hacer la compra desde la comodidad de nuestros hogares? ¿Seguiremos acudiendo a una tienda para comprar ropa cuando podamos imprimirnos las prendas con la impresora 3d de casa?

La impresión 3d doméstica de todo tipo de productos está todavía por llegar y puede que creas que queda lejana en el tiempo, pero su uso cotidiano está a la vuelta de la esquina y representa solamente uno de los muchos factores que condicionarán la futura supervivencia de los centros comerciales. La pregunta es pues clara: ¿qué van a hacer los propietarios y promotores de centros comerciales al respecto? ¿Qué papel juegan los retailers en la ecuación?

Los centros comerciales dan la batalla

  • Si no puedes con tu enemigo, únete a él (“If you can’t beat ‘em, join ‘em!”). Asumida la realidad de que la tecnología es imbatible, la supervivencia de los centros comerciales pasa por abrazar los avances tecnológicos en lugar de combatirlos. Muchos gestores y retailers comienzan a incorporar en sus centros y tiendas innovaciones digitales dirigidas a recuperar a los clientes de antaño, hoy día recluidos en casa frente a la pantalla del ordenador.

Por ejemplo, algunos operadores de moda integran en sus probadores de ropa terminales de comunicación con el personal de la tienda, así como pantallas táctiles para consultar la disponibilidad de otras prendas, colores y stock. Otros retailers empiezan a ofrecer espacio físico en sus tiendas a marcas con las que antes competían y que hasta la fecha solamente vendían por internet. El objetivo es que los centros comerciales se beneficien de la afluencia de los compradores on-line, en contraposición a la tendencia preponderante contraria, consistente en que muchos clientes acuden a una tienda física sólo para tocar y probar un producto que luego comprarán por internet (el fenómeno denominado “showrooming”).

  • Los lavados de cara son imperativos para la supervivencia de los centros comerciales. Es muy fácil quedarse atrás en aspectos tales como la decoración, la iluminación, la sostenibilidad o la accesibilidad y ésta es una realidad asumida por propietarios y promotores. Teniendo en cuenta la concentración creciente del sector y la arrolladora competencia de la venta on-line, es imprescindible la renovación y puesta al día de los espacios si se quiere retener y atraer al cliente. La luminosidad, los espacios abiertos, la iluminación LED y los colores neutros son algunas de las tendencias más populares en este sentido.

 

  • El centro comercial como destino. Convertir el centro comercial en una experiencia para el usuario no es una estrategia nueva pero, ante la caída de las ventas en tienda física, está tomando impulso nuevo. Ya no es suficiente ofrecer accesos cómodos y buenos precios; el objetivo es que el cliente visite el centro también por otros motivos, invitándole a participar en eventos, conciertos, atracciones, concursos o sorteos. La existencia de zonas verdes, jardines y zonas exteriores para pasear (e incluso deambular) son cada vez más valoradas por el público y una excelente manera de atraer clientes potenciales. La supervivencia de los centros comerciales sigue pues dependiendo del ocio y esparcimiento del visitante.
  • La sostenibilidad como elemento de venta. El uso de materiales sostenibles, las terminaciones en madera, los productos nobles o reciclados, las iluminaciones de tipo LED o el máximo aprovechamiento de la luz natural son características cada vez más apreciadas por los visitantes de los centros comerciales y particularmente por el público femenino, según diversos estudios sobre la cuestión. Este dato es de especial relevancia, teniendo en cuenta que casi el 85% de las compras en centros comerciales son realizadas por mujeres.

 

  • Un mix comercial cada vez más heterogéneo. Para la supervivencia de los centros comerciales éstos deberán adaptarse a una población cada vez más heterogénea en cuanto a sus niveles de poder adquisitivo. La brecha existente entre los que más tienen y los que menos tienen es cada vez mayor, un hecho que no pasan por alto los propietarios y gestores de centros comerciales. Es por ello que progresivamente será más habitual encontrar tiendas low-cost junto a operadores de artículos de lujo. El visitante sabrá apreciar este eclecticismo comercial y hará que el atractivo del conjunto sea mayor para un segmento de la población también más amplio.

Como conclusión, diríamos que al comprador siempre se le han de dar facilidades en la compra, pero ésta deberá producirse en un entorno agradable y que sea respetuoso con el medioambiente. La tecnología estará cada vez más presente en el proceso comercial, pero facilitándola y no obstaculizándola; la supervivencia de los centros comerciales dependerá en gran medida de ello.

¿Qué opinas? ¿Sigues yendo a los centros comerciales tanto como antes? ¿Estás aumentando el número de compras que haces on-line? ¡Cuéntanos tu experiencia!

9 tendencias en oficinas para 2016

Si has podido ver nuestros resúmenes de noticias de 2015 (oficinas, retail, naves/logística) habrás comprobado que el año 2015 ha disfrutado de mucha actividad. Creemos que hay motivos para ser optimistas y deseamos que 2016 sea definitivamente el año de la consolidación, cumpliéndose todas las expectativas de mejoría. El sector inmobiliario está muy ligado al desarrollo económico del país y muchas veces es considerado como termómetro del crecimiento. Si el sector va bien significará que España va bien, y viceversa.

Es por ello que, con la mirada puesta ya en el próximo año, queremos compartir aquí las tendencias en oficinas que empujan con más fuerza. Algunas de ellas ya han hecho su aparición, pero otras no son tan conocidas y, teniendo en cuenta que muchos de nosotros pasamos casi un tercio de nuestras vidas dentro de una oficina, nunca está de más saber qué nos depara el futuro inmediato en este sentido.

9 tendencias en oficinas; 2016 seguirá la senda marcada por el 2015

1.- Los espacios colaborativos. En un mundo en el que cada vez es más importante la productividad de los equipos y la colaboración entre todos ellos, las oficinas empiezan a diseñarse teniendo en cuenta este particular. Los cubículos o las mesas independientes se sustituyen en algunos casos por grandes mesas compartidas, dando cabida a pequeños grupos de trabajadores. El objetivo último de este tipo de configuraciones es fomentar el diálogo y el trabajo colaborativo.

2.- Oficinas abiertas. Es una de las tendencias en oficinas que sigue consolidándose y es de hecho la precursora de los espacios colaborativos. Se prescinde de los despachos cerrados y se elimina la asignación de espacio atendiendo a la jerarquía dentro de la empresa. Todos los trabajadores tienen el mismo trato en este sentido y la eliminación de paredes y mamparas permite una mayor optimización de los metros cuadrados ocupados.

3.- Espacios multi-función. La creatividad es un valor al alza y el esfuerzo por espolearla será cada vez mayor. Teniendo en cuenta que los trabajadores de una empresa son más creativos cuando se sienten cómodos y relajados, se empiezan a crear espacios multi-función dentro de las empresas que favorezcan un ambiente distendido, sin dejar por ello de ser profesional. Por ejemplo, en las cafeterías corporativas de algunas grandes empresas empiezan a instalarse pantallas de uso libre y conectividad plena en cada mesa, permitiendo que un equipo pueda tomar un café o almorzar a la vez que comparte y discute un documento o presentación en pantalla.

4.- Espacios de ocio. En las tendencias en oficinas para 2016 no todo es trabajo y, de nuevo, siguiendo la premisa de que empleados felices equivale a empleados productivos, es necesario dar entrada también al ocio en la oficina. Futbolines, canchas de mini-basket o boxes de video-juegos serán cada vez más habituales dentro del workplace.

5.- Incorporación de la naturaleza al centro de trabajo. El ser humano tiene unos instintos básicos que responden a unas necesidades muy concretas, como pueden ser la luz natural o el contacto con la naturaleza. La atención de estas necesidades ha sido casi siempre descuidada en el entorno de trabajo, pero esto no es así en la oficina del futuro. Soluciones tales como las cubiertas y fachadas verdes o los huertos verticales comienzan a hacer su aparición. Algunos edificios de oficinas se diseñan con la premisa de que la luz natural llegue a todos los puestos de trabajo y se intenta que todos los empleados dispongan de vistas al exterior.

6.- Salas de privacidad. La implementación de los espacios abiertos o colaborativos en las empresas conlleva un aumento de las necesidades de espacios para reuniones, ya sean formales o informales. Un tipo de espacio en concreto cada vez más demandado son las salas de privacidad; pequeñas salas o boxes para una o dos personas con capacidades para videoconferencia.

7.- Personalización del espacio de trabajo. En las grandes empresas existen manuales de imagen corporativa y guías de estilo que no permiten desvirtuar o cambiar los parámetros de diseño de sus oficinas que puedan afectar a la marca. Ahora bien, dado que los empleados pasan tantas horas en el lugar de trabajo y que cada vez se tienen más en cuenta factores como la comodidad, la felicidad y la creatividad, empiezan a abrirse algunas vías de personalización del workplace. Dentro de ciertos límites, se permite a los trabajadores la personalización de sus puestos de trabajo, para incrementar su engagement con la empresa.

8.- Puesta al día tecnológica. El proceso de aceleración tecnológica en el que estamos todos inmersos y la competitividad cada vez más feroz entre empresas no ha lugar a que las oficinas se queden atrás en cuestión de comunicaciones y conectividad. La actualización y puesta al día de todos los sistemas tecnológicos e informáticos será cada vez más una prioridad en todas las compañías.

9.- Iniciativas verdes. Entre las tendencias en oficinas para 2016 no podían faltar las iniciativas verdes. Lo hemos mencionado en el punto relativo a la incorporación de la naturaleza al centro de trabajo, pero la sostenibilidad es mucho más que eso. Las empresas están cada vez más comprometidas con el respeto por el medioambiente y ponen en marcha iniciativas claras y medibles en este sentido. Se fomenta cada vez más el uso del transporte público y se ponen a disposición de los empleados infraestructuras para un mejor uso de la bicicleta, incorporando duchas y vestuarios al espacio de trabajo. Los inquilinos valoran cada vez más los edificios que cuentan con certificaciones medioambientales de reconocido prestigio y en general se entiende que este tipo de inmuebles favorecen también la productividad.

No nos queda más que desearte un feliz año nuevo y preguntarte; ¿crees que se consolidarán estas tendencias en oficinas a lo largo de 2016? ¿Existe alguna tendencia que no hayamos reseñado que consideres digna de mención?

Tendencias en logística; un sector a merced del desarrollo tecnológico

Recientemente hemos amanecido con la noticia de que en EE.UU. se ha producido un gran revuelvo debido a la proliferación repentina de furgonetas de alquiler por las calles de muchas ciudades del país. El motivo de tal revuelvo ha residido tanto en la abrumadora cantidad de vehículos como en el hecho de que todos eran conducidos por personas uniformadas de UPS; ¿por qué iban empleados de UPS al volante de vehículos de alquiler?

Cuando muchos ciudadanos han visto cómo las furgonetas se detenían delante de sus casas (y no esperaban ningún paquete), han pensado que iban a ser víctimas de un desahucio o incluso de un robo. Han sospechado que ladrones se habrían disfrazado de repartidores para engañarles y acceder al interior de la vivienda, con el consiguiente aluvión de llamadas a los servicios de emergencia de la policía.

Pero la realidad es bien diferente a como la han imaginado estos inocentes vecinos. El hecho es que en EE.UU. la demanda navideña de envío y reparto de paquetes está siendo tal que las empresas de 3PL (“third party logistics”) no disponen de flotas propias suficientes para absorber la avalancha de solicitudes de servicio, debiendo contratar más chóferes y recurrir al alquiler a terceros para dotarles de un vehículo.

Debemos preguntarnos a qué se debe tal orgía de compras, así como cuál es el motivo de que año a año se batan los récords de reparto de paquetería a domicilio; ¿se está comprando más?

No se está comprando necesariamente más, pero sí se está comprando más online, lo cual lleva inexorablemente a una mayor necesidad de servicios como el de UPS. Esto viene sucediendo hace ya años y por ello no es muy reseñable pero, ¿cuáles son las otras tendencias en logística que seguirán dando forma a este mercado? ¿Cómo afectarán estas tendencias en logística a nuestro día a día?

Tendencias en logística; el futuro ya está aquí

1.- La impresión 3D

Las impresoras 3D son máquinas capaces de producir objetos tridimensionales sólidos partiendo de un plano o diseño digital. Aunque ya se pueden comprar estas máquinas para uso doméstico, todavía son algo caras y a esta tecnología le queda aún mucho recorrido en su desarrollo.

Ahora bien, la posibilidad de descargar de Internet el plano de, por ejemplo, una lámpara de mesa, para proceder a imprimir dicha lámpara en casa, es una posibilidad que se encuentra a la vuelta de la esquina. ¿Imaginas lo que puede significar esto para los fabricantes de lámparas, los distribuidores y, en última instancia, las empresas de paquetería y logística? Llevado al extremo, todos ellos desaparecerían, y sólo subsistiría la empresa que diseña las lámparas, vendiendo sus diseños on-line, directamente a los consumidores “imprimidores”.

Imagina el ahorro que esto supondría en costes e imagina también los beneficios para el medioambiente (sin camiones, barcos o trenes de mercancías contaminando el aire), pero imagina también la contrapartida de que se hundiera todo un sector dedicado a la fabricación, almacenaje y distribución.

La impresión 3D es una de las tendencias en logística que da bastante vértigo, ¿no crees?

2.- Los drones

Hace poco veíamos un “teaser” en Internet, de la mano de Amazon, en el que se nos mostraba cómo esta compañía visualiza el futuro inmediato. Se trata de un futuro en el que muchos repartos hoy día en manos de 3PL’s, pasarán a realizarse por drones de la propia Amazon, entregando los pedidos en un tiempo récord (¡menos de 30 minutos!) en los jardines o terrazas de nuestras casas.

La aplicación de los drones al mundo del transporte es una de las tendencias en logística más disruptivas, aunque tiene grandes barreras prácticas y legales para su implementación. Para garantizar plazos de envío tan cortos deberán existir muchas más plataformas logísticas (quizá más pequeñas y repartidas) y, por otro lado, se debe poder garantizar la seguridad en el vuelo de estos aparatos, sin poner en peligro vidas humanas. Tengamos en cuenta que un drone es, por definición, una aeronave no tripulada y que su uso no está exento de riesgos.

3.- Vehículos sin conductor

La tercera en nuestra lista de tendencias en logística, todas ellas arrolladoras. Escribíamos al principio de este post sobre los repartidores de paquetería urgente pero, ¿qué sucederá si los repartidores se hacen redundantes porque sus vehículos ya pueden conducir solos? ¿Recurrir a vehículos sin conductor será una opción o una necesidad? Ante el aumento de la demanda de repartidores/conductores, ¿se les podrá sustituir por una “furgoneta inteligente” y completamente autónoma? El tiempo lo dirá.

Como conclusión, quisiéramos pedir calma a todo el que lea estas líneas y pueda sentirse alarmado. Es una realidad aplastante que el desarrollo tecnológico obliga al sector logístico a acometer una gran y profunda transformación, pero ésta no sucederá de la noche a la mañana. El cielo no se va a poblar repentinamente de drones y tampoco veremos camiones sin conductor en el cortísimo plazo. Ahora bien, vivimos en una época de aceleración tecnológica en la que los tiempos se acortan cada vez más y es imprescindible adaptarse a los cambios que, inexorablemente, llegarán. Sálvese quien pueda.