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El mercado de inversión en España; la política frente a la economía

Con las elecciones del 20 de diciembre todavía muy recientes y un panorama político tan incierto en el corto y medio plazo, es difícil (por no decir atrevido) vaticinar lo que sucederá en lo económico, y por extensión en lo inmobiliario, en 2016. No obstante, los hechos son que las principales plazas viven actualmente en un frenesí constante, con un ritmo de transacciones y una actividad equiparables a la fiebre del oro californiana de mediados del siglo XIX. Parece razonable pensar que la inercia se mantendrá el año que viene; ¿o no?

Tras una larga travesía por el desierto desde 2008, por fin ha despertado el gigante dormido y todos tienen su mirada puesta en los protagonistas indiscutibles del escenario inversor, las SOCIMIs. Todo apunta a que éstas adquirirán gradualmente un mayor peso específico dentro del tejido empresarial español y que el mercado inmobiliario en general y el mercado de inversión en particular crecerá, madurará y se profesionalizará todavía más, si cabe.

Pero debido a las conexiones de lo político con lo económico es aventurado hacer predicciones sobre el futuro inmediato, sin poder ignorar que la falta de estabilidad no es precisamente lo que necesita la economía ahora mismo. Cuando el consenso general es que España empezaba a salir del bache (con grandes matices, dependiendo de a quién le preguntes) y centrándonos en el real estate español, uno no puede siempre alejar el fantasma de que las expectativas de mejoría son sólo eso, expectativas, y que el crecimiento es más un deseo que una realidad sustentada sobre sólidos argumentos macro.

Por ejemplo, incorporada la derivada política, nos encontramos con que Merlin Properties, una de las “reinas” del sector, se estrena en el IBEX35, justo el día posterior a las elecciones, con una caída cercana al 7%. Leemos también en la prensa que proyectos como la Operación Campamento o el Plan Chamartín podrían verse afectados negativamente, dado que su implementación depende de las aprobaciones de los gobiernos autonómicos o centrales. El futuro inmediato de la Sareb puede estar condicionado también en gran medida por los acuerdos de gobernabilidad política que se alcancen a lo largo de las próximas semanas, barajándose incluso el escenario de que deban producirse nuevas elecciones si no se llega a los acuerdos necesarios.

Tengamos además en cuenta que dos de los principales catalizadores que están impulsando (incluso “propulsando”) el ritmo de transacciones inmobiliarias en el mercado de inversión son el crecimiento esperado de las rentas en oficinas y el incremento de la afluencia y el consumo en centros comerciales, pero la mejoría en ambos frentes parece todavía frágil.

El mundo empresarial e inmobiliario está pues aguantando la respiración, aguardando silenciosamente lo que pueda suceder en lo político en el cortísimo plazo. Ahora bien, sí conviene plasmar aquí algunas cifras para dar fe de que 2015 ha sido un buen año y que, escenario político mediante, sí existen razones objetivas para ser optimistas.

Algunos datos; ¿cabe el optimismo?

  • Según la consultora Knight Frank, España ha sido durante 2015 el destino europeo favorito de los inversores internacionales, seguido muy de cerca por Alemania. El estudio realizado por esta firma también indica que el mercado de inversión español seguirá siendo el preferido durante 2016.
  • Los niveles de inversión alcanzados en 2015 constituyen un récord, superando incluso las cifras previas a la crisis. Según CBRE, se han producido transacciones por valor de más de 13.000 millones de euros, un 25% más que en 2014. La previsión para 2016 es la se superar los 10.000 millones de euros, algo inferior a las cifras de 2015 debido a que durante el año en curso ha habido una transacción altamente distorsionadora; la compra de Testa por parte de Merlin Properties, por valor de 3.000 millones de euros.
  • También según CBRE, más del 70% de la inversión tiene origen extranjero (americano, francés y británico) y casi la mitad del total se ha articulado a través de las SOCIMIs.
  • La punta de lanza de mercado de inversión han sido las oficinas (con casi 5.000 millones de euros) y el retail (con 4.000 millones de euros), seguidos por los hoteles (con 2.000 millones de euros) y la logística (con 800 millones de euros).

A la vista de estas cifras, ¿existen motivos para ser optimistas? Desde MisOficinas.es opinamos que sí, pero siempre desde la prudencia; ¿qué opinas tú?

¡Felices Fiestas!

Actores del mercado inmobiliario (ii): SOCIMIs y banca

Si no tuviste oportunidad de ver nuestro post de la semana pasada, te invitamos a hacerlo ahora, entre otros motivos porque se trata de la primera entrega de una terna dedicada a los actores del mercado inmobiliario en España. Échale un vistazo si quieres ponerte al día sobre el papel que juegan consultoras inmobiliarias y promotores en el escenario actual del real estate.

Hoy continuamos con las SOCIMIs y las entidades financieras a las que, si hubiera que darles un premio por el papel que juegan, les daríamos el de “actuación revelación” de la década. Esta afirmación se sustenta en una realidad bien clara; ni las SOCIMIs ni los bancos jugaban papel alguno en el sector inmobiliario hasta hace bien poco. Las primeras porque, simplemente, no existían y, los segundos, porque su negocio nunca fue inmobiliario; ¡mucho ha cambiado el panorama desde 2007!

¿Qué son pues las SOCIMIs? SOCIMI es el acrónimo de “Sociedades Cotizadas Anónimas de Inversión en el Mercado Inmobiliario” y aunque hayan aparecido hace relativamente poco en España (prácticamente el año pasado…), el concepto no es nuevo. Se trata de hecho de una versión de los REIT americanos (Real Estate Investment Trust), los cuales cuentan con más de medio siglo de historia.

La actividad primordial de las SOCIMIs es la de comprar activos para a continuación explotarlos en régimen de arrendamiento, circunstancia para la que puede ser necesaria una rehabilitación o incluso la promoción de un proyecto todavía inexistente.

Las SOCIMIs se dirigen a todo tipo de ahorradores, aunque la realidad es que de momento son los grandes inversores los que están copando la mayor actividad en este tipo de vehículos. Ahora bien, este canal de inversión está disponible también para “la gente de a pie”, permitiendo el acceso al mercado inmobiliario sin tener que realizar una inversión directa en ladrillo. La existencia de un mercado normalizado y regulado procura además al pequeño accionista un nivel cierto de confianza y garantía que hasta ahora no existía.

Las SOCIMIs se pueden categorizar en función de los mercados en los que cotizan; las que cotizan en la Bolsa de Madrid, las que lo hacen en el Mercado Alternativo Bursátil (MAB) y las que no cotizan pero que tienen previsto hacerlo. Aquí tienes algunos nombres que no debes perder de vista:

 

SOCIMIs que cotizan en la Bolsa de Madrid

  • Merlin Se incorporó a la Bolsa de Madrid en junio de 2014 y puede que pronto forme parte del IBEX35. Su CEO es Ismael Clemente.
  • Axiare Entró en la Bolsa de Madrid en julio de 2014. Al frente de esta entidad encontramos a Luis López de Herrera-Oria.
  • Hispania Activos Inmobiliarios. Presente en la Bolsa de Madrid desde marzo de 2014, es liderada por Concha Osácar y Fernando Gumuzio.
  • Lar España Real Estate, en la Bolsa de Madrid desde abril de 2014, comandada por Luis Pereda.

 

SOCIMIS que cotizan en el Mercado Alternativo Bursátil

El Mercado Alternativo Bursátil permite acceder al mercado de valores en unas condiciones de coste y regulación más asumibles para empresas de tamaño más modesto. Las SOCIMIs cotizadas hoy día en este mercado con las siguientes:

  • Autonomy Real Estate
  • Corpfin Capital Prime Retail II
  • Entrecampos Cuatro
  • Fidere
  • Mercal Inmuebles
  • Obsido
  • Promorent
  • Trajano Iberia
  • Uro Property
  • Zaragoza Properties

 

SOCIMIs no cotizadas

Como decíamos anteriormente, en esta categoría entran las empresas que no cotizan pero que pronto lo harán, una vez expirado el plazo de dos años durante los que la ley les permite operar sin necesidad de cotizar. Aquí destacamos los nombres de Zambal Socimi y GMP Socimi. Lo normal es que cada vez oigamos más de sus quehaceres.

Las entidades financieras

Paralelamente a las SOCIMIs también queremos hablar sobre la banca, protagonista “a regañadientes” del sector inmobiliario desde el 2007. Ha sido protagonista casi en contra de su voluntad porque las entidades financieras nunca tuvieron intención (ni vocación) de competir con sus clientes, los promotores inmobiliarios, pero esto es en efecto lo que ha pasado.

Cuando comenzó la travesía por el desierto del sector, los bancos recibieron ingentes cantidades de inmuebles, tanto por dación en pago de los promotores como por ejecución hipotecaria directa. El alcance de este proceso fue de tal calibre que las cajas de ahorros y los bancos se convirtieron de la noche a la mañana en las mayores propietarias de patrimonio inmobiliario del país, sin una estructura clara a través de la que canalizar una venta ordenada del mismo.

La banca tuvo que crear comercializadoras propias y era habitual (y sigue siéndolo) que cuando acudías a solicitar financiación hipotecaria a tu banco de referencia, éste te ofrecía viviendas de su propia cartera de inmuebles. La estructura comercial se tuvo que sofisticar hasta el punto de crear filiales a la medida. A continuación te ofrecemos una muestra de las principales:

  • Santander – Altamira Inmuebles
  • BBVA – BBVA Vivienda – Anida
  • Bankia/Bancaja – Bankia Habitat
  • La Caixa/CaixaBank – Servihabitat
  • Banco Popular – Aliseda Inmobiliaria
  • Sabadell/CAM – Solvia Inmobiliaria

A partir de la creación de estas filiales, la política de cada banco ha sido diferente, marcada por una mayor o menor participación en la operativa y accionariado de las mismas. Algunas de las comercializadoras se han vendido íntegramente, otras lo han sido sólo en parte y otras operan bajo nombre diferente. Hay bancos que ya no se sostienen sobre una pata inmobiliaria, pero hay otros que siguen fuertemente ligados al sector e incluso promueven vivienda nueva.

Tiene sentido no obstante que, a la larga, los bancos no tengan puestos de venta en las ferias inmobiliarias y que el zapatero se dedique a sus zapatos; los bancos a prestar dinero (esperemos que así sea) y los promotores a promover inmuebles de calidad y a buen precio.

¿Cuánto tardará en suceder esto? ¿Cuándo se normalizará el sector? ¿Cuándo parará el frenesí inversor de las SOCIMIs? ¿Cuándo se venderán todas las viviendas en manos de los bancos? ¿Cuándo se abrirá “el grifo” del crédito? Cuéntanoslo tú; ¡se escuchan todas las opiniones!

Actores del mercado inmobiliario consultoras y promotoras

Actores del mercado inmobiliario; consultoras y promotoras

Nuestro blog tiene un espíritu esencialmente divulgativo y como norma general huimos de los contenidos harto técnicos. Ahora bien, en ocasiones es inevitable arremangarse y desagregar la información con algo más de detalle, en aras de una comprensión plena por parte del lector.

Hoy (y en sucesivas entregas) comentaremos los pormenores sobre quiénes son los actores principales del sector inmobiliario español, mediante un ejercicio que esperamos resulte interesante; compararemos dónde estaban antes de la crisis de 2007/2008 los actuales protagonistas y cuáles son sus circunstancias hoy día. Empecemos por lo más evidente; las consultoras inmobiliarias.

Las consultoras inmobiliarias.

Según nuestro propio glosario de términos, la consultora es “una empresa que presta servicios de intermediación y consultoría en el sector inmobiliario”. Las consultoras inmobiliarias están muy presentes en el mercado y sus carteles de “oficina disponible” acostumbran a ser muy conspicuos. Sin que se ofenda nadie, las consultoras no dejan de ser proveedores de servicios (o “servicers”) que han vivido (y viven) al albor de los personajes principales de la película (los promotores, los grandes usuarios, las entidades públicas, etc.).

Hasta el año 2007 no se percibían (salvando las distancias) grandes diferencias entre las principales consultoras inmobiliarias y todas disfrutaban de un pedazo del pastel de la intermediación en el real estate. La mayoría de ellas tenía delegaciones en varias capitales de provincia y plantillas de empleados no poco significativas. Se vivía una época dorada.

Las principales consultoras inmobiliarias existentes en 2007 eran Atisreal, Cushman & Wakefield, Knight Frank, DTZ, Savills, JLL, Aguirre Newman, King Sturge y CBRE.

Sin el ánimo de entrar en cómo se repartían el pastel y de qué cuota de mercado disfrutaba cada una de estas empresas por aquel entonces, sí diremos que, siendo una época de vacas gordas, todas ellas surfeaban “la cresta de la ola”. Trabajar en el sector inmobiliario en general y en una consultora inmobiliaria en particular gozaba hasta de cierto prestigio.

Ocho años más tarde ha habido algunos cambios. En 2007 apareció Colliers International en escena. En 2009 Atisreal tomó el nombre su matriz, BNP Paribas y pasó a denominarse BNP Paribas Real Estate. King Sturge fue absorbida por JLL en 2011. A finales de 2015 DTZ y Cushman&Wakefield culminarán su fusión y en España sólo pervivirá la marca Cushman&Wakefield.

Desde el 2007, algunos de los peces grandes se comieron a los más pequeños. Las plantillas de casi todas las firmas se vieron reducidas y cerraron muchas delegaciones satélite, con el objetivo de concentrar esfuerzos en los grandes mercados de Madrid y Barcelona.

Para sumar a las dificultades, el sector inmobiliario quedó de algún modo “manchado” durante la crisis y fue incluso desprestigiado, circunstancia de la que se recupera gradualmente pero que todavía arrastra, mal que nos pese.

El resultado de todo ello es que se ha producido un claro distanciamiento de tres empresas en particular del resto del pelotón: JLL, Cushman&Wakefield y CBRE representan entre ellas casi el 80% del negocio de todas las consultoras en su conjunto a nivel mundial (dato que no tiene en cuenta a Aguirre Newman, por tratarse ésta de una empresa eminentemente local).

Gracias a la fortaleza de sus estructuras internacionales y a sus carteras de clientes corporativos, estas tres firmas ocupan indiscutiblemente “el pódium” del sector. Han capeado mejor el temporal y se han posicionado en las primeras posiciones para aprovechar el nuevo ciclo expansivo al que parece que nos asomamos.

Queda por ver el papel que jugarán las empresas más modestas y si sabrán encontrar su nicho dentro de un mercado tan competido e internacional; desde aquí les deseamos suerte a todas.

Sigamos con las promotoras inmobiliarias.

Antes de la crisis los promotores eran los indiscutibles reyes del sector. La promoción residencial era el motor de la economía española y la escalada de precios de la vivienda era vertiginosa y continua. La mayoría de empresas del sector residencial promocionaban también oficinas y es así como se hicieron hueco en el sector terciario empresas como Reyal-Urbis, Martinsa-Fadesa, Metrovacesa, Colonial, Testa o Realia.

Las promotoras eran los principales clientes de las consultoras inmobiliarias y estas últimas peleaban por conseguir las grandes exclusivas de comercialización de sus edificios de oficinas. Había mucha actividad en el sector y cuando no hubo espacio para nuevos proyectos en los centros urbanos, se construyeron grandes parques empresariales en la periferia de Madrid y Barcelona, con la seguridad de que la demanda terminaría por absorber el nuevo espacio creado.

Pero llegado el año 2007 la crisis golpeó fuertemente al sector y como todos sabemos, no fueron los portfolios de oficinas los que originaron el problema. El fuerte apalancamiento financiero de una parte de las empresas en su apuesta por ordeñar la vaca residencial provocó que muchas de ellas no consiguieran subsistir cuando lo bancos dejaron de conceder hipotecas y se dejaron de vender viviendas. El resultado fue similar al de las consultoras; desaparecieron muchas empresas y salieron fortalecidas otras.

Sin el ánimo de hacer leña del árbol caído y relatar la caída de algunos gigantes (Bami, Martinsa-Fadesa, Hábitat, Sacresa, etc.), sí diremos que empiezan a destacar empresas como Colonial, Metrovacesa o incluso Realia, supervivientes de la crisis que han sabido adaptarse a los nuevos tiempos, con madurez financiera, profesionalización de sus plantillas y estrategias más conservadoras que en los años previos a 2007.

Y es esta última afirmación la que podríamos aplicar tanto a las consultoras como a los promotores. Las dificultades han obligado a las empresas a “adelgazar” y a “ponerse en forma” si se nos permite la expresión. Se busca un crecimiento más sólido, basado no tanto en la especulación como en la búsqueda de ingresos recurrentes, a través de servicios y productos más sofisticados o de mayor calidad.

Pero han entrado en escena nuevos actores; algunos (como las SOCIMIs) ni siquiera existían en el 2007 y otros (como las entidades financieras) no participaban activamente en el sector, sino que lo hacían en un segundo plano (a través de la financiación a promotores y particulares). De éstos hablaremos la semana próxima.

Seguiremos informando.