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Nave industrial, espacio para todo

Las naves industriales pueden ofrecer posibilidades de generar ingresos más allá de los usos habituales que conocemos.

Usos complementarios

Entre los usos que permite generar ingresos de forma complementaria a la actividad habitual para las que fueron concebidas, podemos encontrar varios como el alquiler de las cubiertas, los espacios de oficinas o la fachada.

Se puede alquilar espacio sobre las cubiertas para ubicar antenas de telefonía móvil, estaciones meteorológicas o medidoras de contaminación, o se pueden colocar placas fotovoltaicas.

Se pueden alquilar los espacios de oficinas o de nave no utilizada, a otras empresas.

Se pueden alquilar las cubiertas, paredes y demás elementos arquitectónicos de la nave, como soporte para elementos publicitarios (carteles, pantallas de vídeo o murales de gran tamaño).

Usos alternativos

Una nave, sea una antigua factoría o un almacén, suele ser un espacio que cuando se encuentra en un lugar céntrico permite tener un uso que va más allá del planteado cuando fue diseñada en su origen.

En edificios monumentales, con cierto interés histórico, se pueden encontrar antiguas estaciones de tren en desuso reconvertidas en polideportivos (como la Estación del Norte, en Barcelona) o centros comerciales (Príncipe Pío, en Madrid), antiguas fábricas que ahora son salas de espectáculo, oficinas y centros cívicos, y antiguos mercados mayoristas de abastos que han pasado a ser centros culturales (mercado del Born en Barcelona).

También existen naves que pasan más desapercibidas y que permiten disponer de espacios que se pueden alquilar para el desarrollo de actividades tales como eventos deportivos, conciertos, representaciones teatrales, mercadillos, exposiciones, ceremonias religiosas y eventos sociales.

Igualmente, muchas empresas han reconvertido sus naves industriales o sus almacenes en oficinas o en archivos, sea para ellas mismas o para su alquiler a terceros.

Por su discreción, se suelen utilizar como centros de datos, para la localización de servidores informáticos o como oficinas de respaldo para situaciones de crisis de sedes corporativas o de localización de centros de caja para grandes empresas y entidades financieras.

Si las regulaciones urbanísticas del lugar lo permiten, las naves pueden también usarse como viviendas que reciben la denominación de “loft”, por lo que se pueden obtener ganancias por la división y posterior alquiler o venta del espacio.

Muchos anuncios publicitarios y películas han sido rodados en este tipo de naves, por lo que alquilar estos espacios para este fin es una fuente de ingresos que se ha de tomar en consideración.

Como se puede ver, hay muchas opciones para obtener rentabilidad de las naves, sea complementando una actividad industrial, dándole nuevos y diferentes usos, o poniendo a disposición de terceros los edificios e instalaciones para la generación de ingresos mediante su alquiler.

¿Cómo elegir una nave logística?

Cuando se crea una empresa o en el momento de adquirir nuevos espacios para ella, es
imprescindible dedicar tiempo y atención a analizar las características de la nave a elegir en función
de las necesidades de la empresa.
Características a tener en cuenta para elegir una nave
industrial o logística
Entre las características que hay que tener en cuenta encontramos la ubicación. El tener prisa por
encontrar una nave o elegir pagar un precio más barato para ahorrar costes puede hacer que se elija
una nave que no beneficie a la empresa.
Así, es interesante:
– Elegir una nave próxima a proveedores y/o a suministros de servicios básicos.
– Contar con buenas conexiones para el transporte, para ello hay que analizar qué tipo de transporte
es el más importante para la empresa.
– Tener en cuenta dónde reside la mayor parte de la plantilla.
– Calcular costes de desplazamientos en general.
Otros aspectos son el tamaño y determinadas características físicas de la nave. Aunque a simple
vista pueda parecer que determinada nave industrial es suficiente para la empresa, tenemos que
pensar más a fondo:
¿Necesita la empresa una nave logística o una nave industrial simple? Aquí es donde evaluamos si
se necesitan una o varias oficinas, el tamaño de las mismas, la distribución del interior, si ha de tener
muelle de carga para los tráileres o un espacio menor de simple aparcamiento?
¿Precisa la nave algunas características especiales debido al tipo de mercancía? Por ejemplo, en
caso de ser mercancía congelada, necesitaremos que la nave disponga para su uso de
congeladores, así como de generadores para casos de emergencia. Si nos equivocamos, se corre el
riesgo de que los costes se eleven, se olvide algún aspecto con el que no se había contado, etc.
Según el uso para el que se requiera y las dimensiones de la empresa, así será el tamaño de la nave
industrial. Es importante tener en cuenta su altura: que aproveche al máximo las capacidades de la
maquinaria, con una correcta distribución de las estanterías, para optimizar los metros cuadrados que
ofrece la planta.
Los aspectos físicos a tener en cuenta son:
– Una valla perimetral consistente que aporte seguridad.
– Puertas de acceso motorizadas para el acceso del transporte.
– Una distancia de las puertas a la valla perimetral de 35 metros si el transporte se dispone en
horizontal y 25 metros si se dispone en diagonal.
– Un radio de giro en las esquinas de 10 metros.
– Un suelo que, aparte de resistir cargas pesadas, posea juntas de dilatación que aumenten su
resistencia y durabilidad.
– Una cubierta bien aislada para proteger la mercancía y los trabajadores.
– Un sistema de evacuación fluvial.
Teniendo en cuenta estos factores, seguro que acertamos en la elección de una nave industrial.

Amazon los entresijos de sus centros logisticos

Amazon; los entresijos de sus centros logísticos

Hace escasos días publicábamos la noticia de que Amazon ha elegido Madrid para su nuevo Centro de Desarrollo de Software. Éste se localizará en AZCA y hasta la alcaldesa de la ciudad, Manuela Carmena, se ha congratulado públicamente de que la compañía estadounidense haya elegido nuestra capital para desde aquí dar servicio y soporte técnico a varias de sus otras localizaciones europeas.

Lo cierto es que Amazon es uno de los operadores de internet más relevantes a nivel mundial desde el punto de vista inmobiliario, por la sencilla razón de que es un gran usuario de espacio. Como toda empresa, necesita de una cierta dotación de espacio para oficinas.  Próximamente, empezaremos también a ver librerías físicas de Amazon en centros urbanos y centros comerciales y, en último lugar, es innegable su protagonismo en el ámbito logístico.

Es paradójico que la empresa que ha hecho cerrar tantas librerías, debido al empuje arrollador de su modelo de negocio online, ahora se decante también por el patrón de consumo tradicional de compra en tienda, pero la explicación es sencilla. Muchas de estas tiendas serán meras plataformas de recogida para usuarios que hayan realizado una compra por internet y que no quieran esperar a recibir el artículo por correo postal.

Pero donde Amazon ha adquirido mayor relevancia inmobiliaria ha sido en el terreno del espacio logístico. Cuando esta empresa decide implantar su centro en un determinado país, la noticia es acogida con entusiasmo y no son pocas las facilidades que se le brindan para en efecto conseguir atraer la inversión. En San Fernando de Henares existe ya una gran plataforma y muy pronto tendremos otra en Barcelona.

Para mayor interés, Amazon es líder en desarrollo tecnológico y ya empieza a jugar con la idea de realizar entregas mediante drones. Esto no nos debe extrañar, teniendo en cuenta que el máximo responsable de la empresa, Jeff Bezos, está también al frente de Blue Origin, compañía aeroespacial de capital privado que pretende abaratar y popularizar los viajes al espacio para particulares y empresas.

Hoy nos preguntamos qué pasa exactamente dentro de sus centros de distribución y qué papel juega la tecnología en todo ello; ¿qué sucede desde que confirmo mi compra online en Amazon hasta el momento en que recibo el pedido en mi casa?

Amazon; lo que el ojo no ve

  • Cuando realizas tu pedido a Amazon, éste se envía directamente al terminal móvil de un trabajador del centro de distribución que corresponda. Dicho terminal indica al operario dónde debe dirigirse para recoger el producto.
  • Localizado el producto, el empleado lo escanea y lo coloca en una cesta de carga. Escanea también la cesta (para asociar el producto a la cesta) y la coloca sobre una cinta transportadora o sobre un robot, que lleva el producto a preparación de envíos.
  • Los robots se llaman “Kiva Robots”, y fueron desarrollados por una empresa llamada “Kiva Systems”, posteriormente adquirida por Amazon. Hoy se llama Amazon Robotics.
  • A continuación, los envíos son preparados y empaquetados manualmente por “empaquetadores”, en una caja cuyo tamaño es calculado automáticamente por un algoritmo.
  • Los empleados de los centros de distribución necesitan estar en forma debido a que pasan la mayor parte del día de pie y a que deben poder levantar cargas de hasta 25 kilos de peso. Dependiendo también de su puesto o cargo, pueden llegar a caminar hasta 20 kilómetros diarios.
  • Algunos empleados se han quejado de que las distancias son tan grandes que los tiempos de descanso se desperdician simplemente entrando y saliendo de las zonas de trabajo.

Como conclusión, podríamos decir que en los centros logísticos de Amazon la tecnología está presente, pero también que hay mucha mano de obra. Existe un cierto nivel de “caos organizado” que hoy día es la clave de que los productos que compramos lleguen tan rápidamente a nuestros hogares, algo en lo que la empresa se esfuerza por mejorar continuamente.

En su empeño por reducir los plazos de entrega, lo próximo será el “Amazon 30 minute delivery” y es probable que los robots ganen rápidamente más peso, en detrimento del factor humano, mal que nos pese.

Pero lo que sí está claro es que, ante el auge del comercio electrónico, la demanda de espacio logístico seguirá imparable.

Qué es el “crossdocking” y cómo me afecta a mí

¿Qué es el “crossdocking” y cómo me afecta a mí?

Estamos muy mal acostumbrados a la velocidad y a la inmediatez. Queremos que se responda rápidamente a nuestros emails o WhatsApp. Demandamos que nuestras comunicaciones sean instantáneas y somos muy exigentes con la velocidad de nuestro ADSL. En términos generales, aborrecemos las esperas innecesarias, sean por el motivo que sean. Y con el auge del comercio electrónico, una de nuestras mayores frustraciones es comprar un artículo por internet y sufrir la espera interminable de 48h que promete el remitente. Amazon pretende aliviar este tipo de males con el uso de drones, pero no ahondaremos en ello; hoy queremos hablar del crossdocking.

Porque gracias al crossdocking, los tiempos de espera inherentes al comercio por internet se han reducido drásticamente, motivo suficiente para que estudiemos con un poco de detalle en qué consiste esta práctica.

¿Qué es entonces el crossdocking?

El crossdocking se trata de un proceso logístico mediante el que una mercancía se entrega directamente desde origen (el productor o fabricante), al distribuidor o vendedor, sin apenas manejo o almacenamiento intermedio. Dicho manejo puede consistir en una redistribución o reconfiguración de la carga a un formato diferente, convirtiéndolo en la mercancía saliente que llega a destino.

Imagina que dos camiones llegan a una plataforma logística, uno de ellos cargado con 20 colchones y otro cargado con 20 somieres. Mediante el crossdocking, las cargas de ambos vehículos se reconfiguran de tal modo que de la plataforma salen también dos camiones, pero cada uno de ellos cargado con 10 camas completas (10 juegos completos de colchón y somier). No se almacena nada.

¿Qué consecuencias tiene el crossdocking para el mercado inmobiliario logístico?

El crossdocking permite agilizar la cadena de suministro, de tal modo que muchos retailers y vendedores finales requieren de cada vez menos espacio para almacén; ¿por qué almacenar mercancías en destino si mi proveedor es capaz de responder instantáneamente a mis necesidades de aprovisionamiento de productos y mercancías?

La consecuencia lógica de esta tendencia es que son los “3PL’s” (“third party logistics providers” o proveedores logísticos) los que lideran la demanda de espacio industrial y logístico hoy día, existiendo de hecho una carencia importante de espacio industrial moderno acorde a esta creciente necesidad. Esto está impulsando el mercado de promoción e inversión inmobiliaria logística a nivel mundial, una tendencia que desde nuestra empresa seguimos muy de cerca.

La contrapartida es que los vendedores finales, al no necesitar tanto espacio físico de almacén, pueden destinar el excedente de espacio a la exposición de sus productos al cliente comprador; una alternativa mucho más rentable.

¿Cuáles son las otras ventajas que el crossdocking representa para vendedores y retailers?

La minimización del stock permite reducir los riesgos del vendedor, derivados de los posibles daños que pueda sufrir la mercancía en el almacén, o de que un artículo deje de venderse por algún motivo; ¿por qué asumir este riesgo innecesariamente si puedo reabastecer los productos de mi tienda diariamente?

¿Cuál es el futuro del crossdocking?

De manera inexorable, los plazos se van a seguir acortando cada vez más, particularmente si tenemos en cuenta la tendencia al alza de recogida en tienda del comercio electrónico (“same day, in store pick-up”). En el futuro será más habitual realizar una compra online y acudir a una plataforma de recogida ese mismo día para reclamar el producto comprado. Amazon está liderando este cambio en los hábitos de consumo de todos, a través de sus tiendas físicas de libros.

Pasar de un modelo de tiendas a un formato de plataformas de recogida con plazos tan ajustados implica que será necesario acercar la logística al consumidor final, con mayor número de inmuebles, pero más pequeños. La agilidad y la inmediatez primarán y moldearán el patrón de promoción y construcción logística, antes de lo que nos imaginamos.

Pero, ¿cómo me afecta a mí el auge del crossdocking?

Ciertamente, ya hemos respondido de algún modo a esta cuestión. Queda claro que el crossdocking permite acortar los plazos de entrega en todos los eslabones de la cadena de suministro. Como compradores y consumidores, nuestra satisfacción será más rápida e inmediata. Recibiremos antes nuestras compras on-line y cuanto antes las recibamos, antes podremos descubrir otra necesidad subyacente que no conocíamos hasta ese momento… ¡a comprar se ha dicho!

Tendencias en logística; un sector a merced del desarrollo tecnológico

Recientemente hemos amanecido con la noticia de que en EE.UU. se ha producido un gran revuelvo debido a la proliferación repentina de furgonetas de alquiler por las calles de muchas ciudades del país. El motivo de tal revuelvo ha residido tanto en la abrumadora cantidad de vehículos como en el hecho de que todos eran conducidos por personas uniformadas de UPS; ¿por qué iban empleados de UPS al volante de vehículos de alquiler?

Cuando muchos ciudadanos han visto cómo las furgonetas se detenían delante de sus casas (y no esperaban ningún paquete), han pensado que iban a ser víctimas de un desahucio o incluso de un robo. Han sospechado que ladrones se habrían disfrazado de repartidores para engañarles y acceder al interior de la vivienda, con el consiguiente aluvión de llamadas a los servicios de emergencia de la policía.

Pero la realidad es bien diferente a como la han imaginado estos inocentes vecinos. El hecho es que en EE.UU. la demanda navideña de envío y reparto de paquetes está siendo tal que las empresas de 3PL (“third party logistics”) no disponen de flotas propias suficientes para absorber la avalancha de solicitudes de servicio, debiendo contratar más chóferes y recurrir al alquiler a terceros para dotarles de un vehículo.

Debemos preguntarnos a qué se debe tal orgía de compras, así como cuál es el motivo de que año a año se batan los récords de reparto de paquetería a domicilio; ¿se está comprando más?

No se está comprando necesariamente más, pero sí se está comprando más online, lo cual lleva inexorablemente a una mayor necesidad de servicios como el de UPS. Esto viene sucediendo hace ya años y por ello no es muy reseñable pero, ¿cuáles son las otras tendencias en logística que seguirán dando forma a este mercado? ¿Cómo afectarán estas tendencias en logística a nuestro día a día?

Tendencias en logística; el futuro ya está aquí

1.- La impresión 3D

Las impresoras 3D son máquinas capaces de producir objetos tridimensionales sólidos partiendo de un plano o diseño digital. Aunque ya se pueden comprar estas máquinas para uso doméstico, todavía son algo caras y a esta tecnología le queda aún mucho recorrido en su desarrollo.

Ahora bien, la posibilidad de descargar de Internet el plano de, por ejemplo, una lámpara de mesa, para proceder a imprimir dicha lámpara en casa, es una posibilidad que se encuentra a la vuelta de la esquina. ¿Imaginas lo que puede significar esto para los fabricantes de lámparas, los distribuidores y, en última instancia, las empresas de paquetería y logística? Llevado al extremo, todos ellos desaparecerían, y sólo subsistiría la empresa que diseña las lámparas, vendiendo sus diseños on-line, directamente a los consumidores “imprimidores”.

Imagina el ahorro que esto supondría en costes e imagina también los beneficios para el medioambiente (sin camiones, barcos o trenes de mercancías contaminando el aire), pero imagina también la contrapartida de que se hundiera todo un sector dedicado a la fabricación, almacenaje y distribución.

La impresión 3D es una de las tendencias en logística que da bastante vértigo, ¿no crees?

2.- Los drones

Hace poco veíamos un “teaser” en Internet, de la mano de Amazon, en el que se nos mostraba cómo esta compañía visualiza el futuro inmediato. Se trata de un futuro en el que muchos repartos hoy día en manos de 3PL’s, pasarán a realizarse por drones de la propia Amazon, entregando los pedidos en un tiempo récord (¡menos de 30 minutos!) en los jardines o terrazas de nuestras casas.

La aplicación de los drones al mundo del transporte es una de las tendencias en logística más disruptivas, aunque tiene grandes barreras prácticas y legales para su implementación. Para garantizar plazos de envío tan cortos deberán existir muchas más plataformas logísticas (quizá más pequeñas y repartidas) y, por otro lado, se debe poder garantizar la seguridad en el vuelo de estos aparatos, sin poner en peligro vidas humanas. Tengamos en cuenta que un drone es, por definición, una aeronave no tripulada y que su uso no está exento de riesgos.

3.- Vehículos sin conductor

La tercera en nuestra lista de tendencias en logística, todas ellas arrolladoras. Escribíamos al principio de este post sobre los repartidores de paquetería urgente pero, ¿qué sucederá si los repartidores se hacen redundantes porque sus vehículos ya pueden conducir solos? ¿Recurrir a vehículos sin conductor será una opción o una necesidad? Ante el aumento de la demanda de repartidores/conductores, ¿se les podrá sustituir por una “furgoneta inteligente” y completamente autónoma? El tiempo lo dirá.

Como conclusión, quisiéramos pedir calma a todo el que lea estas líneas y pueda sentirse alarmado. Es una realidad aplastante que el desarrollo tecnológico obliga al sector logístico a acometer una gran y profunda transformación, pero ésta no sucederá de la noche a la mañana. El cielo no se va a poblar repentinamente de drones y tampoco veremos camiones sin conductor en el cortísimo plazo. Ahora bien, vivimos en una época de aceleración tecnológica en la que los tiempos se acortan cada vez más y es imprescindible adaptarse a los cambios que, inexorablemente, llegarán. Sálvese quien pueda.