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Diferencias entre Industrial y Logística. Hacia dónde evoluciona el sector

Diferencias entre Industrial y Logística tendencia del sector. Aunque puedan parecer lo mismo, no lo son. Las naves industriales están destinadas a actividades productivas y de fabricación, las naves logísticas se limitan al almacenaje.

Los diferentes tipos de actividad condicionan las características requeridas para cada tipo de inmueble, de este modo las naves industriales se caracterizan porque no requieren mucha altura y precisan de portones a nivel de calle para facilitar el acceso a la nave. Sin embargo, en las naves logísticas, al ser el almacenaje su única actividad, la altura a la que podamos almacenar es crítica ya que, a mayor altura, mayor capacidad de almacenaje y por tanto menor repercusión €/m2. En cuanto a los accesos a la nave, los inmuebles logísticos requieren muelles, portones elevados, donde se acopla la caja del trailer y facilita y reduce los tiempos de la descarga de mercancías.

Desde la crisis económica sufrida en 2008, ha sido mucho el tejido industrial destruido en nuestro país. Cientos de industrias tuvieron que cerrar, regenerar este tejido creado por varias generaciones no es sencillo, ni rápido. Por otro lado, la competencia de países como China y Marruecos con mano de obra más económica dificultan más si cabe esta tarea. Y, en este sentido, la logística en definitiva va ganando claramente cuota al sector industrial.

El ecommerce es un claro ejemplo de la evolución, de la tendencia hacia la nave logística en detrimento de la industrial. Hace unos años en las naves logísticas almacenábamos mercancías que luego se trasladaban a las tiendas y desde allí a nuestros hogares, con la potente irrupción del ecommerce y sus crecimientos constantes hemos transformado las naves logísticas en grandes tiendas con un coste muy bajo desde donde cuando el cliente realiza un compra se expide directamente la mercancía hasta el lugar que indica el consumidor.

El almacenaje en las naves logisticas e industriales

El almacenaje en las naves logísticas e industriales

El almacenaje en las naves logísticas e industriales resulta decisivo para el éxito o la rentabilidad de la inversión realizada en la compra o alquiler de la nave. Pero, para conseguirlo, es preciso y necesario llevar a cabo unas técnicas de almacenamiento que permitan optimizar el rendimiento de cada milímetro de nuestra nave.

 

Beneficios de una óptima organización

 

Son muchas las ventajas que un buen sistema de almacenaje en una nave nos puede proporcionar. El primer beneficio que nos ofrece un correcto orden es un absoluto control sobre el stock existente en nuestra empresa, así como una mayor y más rápida accesibilidad al mismo. Gracias a la disposición de las estanterías, de diversas formas y diferentes tamaños, resulta muy cómoda la colocación de todo tipo de elementos, por lo que ahorraremos mucho tiempo a la hora de buscar cualquier artículo o materia que sea precisa. Está claro que la búsqueda será más sencilla cuando todo esté colocado en orden.

Si en una nave industrial se emplea muy poco tiempo en la búsqueda de un elemento, el operario que está inmerso en esa tarea dispondrá de más tiempo para realizar otro tipo de gestiones que sean requeridas en la nave o en las oficinas. En consecuencia, se podría decir que en una nave perfectamente estructurada conseguiríamos aprovechar más y mejor todos los recursos humanos de los que disponemos.

Por lo tanto, si todos los trabajadores realizan sus funciones en un espacio ordenado, ahorrando tiempo, muy posiblemente estos se convertirán en piezas clave del aumento de la productividad de la empresa. Pero este aumento no solo es debido a que existe tiempo para realizar más tareas, sino que el resultado es también un mejor ambiente de trabajo cuando la nave está bien organizada y no se obliga a los trabajadores a andar sin cabeza de un lugar a otro.

En definitiva, son muchos los ahorros que se pueden generar gracias a un perfecto orden en una nave industrial o logística y que pueden traducirse en beneficios en múltiples aspectos. Existen numerosos sistemas de orden en naves industriales y logísticas pero lo más importante es que estos los gestionen y lleven a cabo verdaderos profesionales, puesto que son muchas las pérdidas o los beneficios que podemos perder o ganar gracias al sistema que se implante en una nave.

Implantar este tipo de sistemas no es una tarea fácil y sencilla ya que no es posible que cualquiera lo ejecute. Es una cuestión que resulta seria, organizar el almacenaje de naves industriales y logísticas debe ir cogido de la mano de un profesional. Entre otras razones porque también debemos contar con la integridad física de todos los trabajadores.

La sostenibilidad de una nave logística

La sostenibilidad de una nave industrial o logistica se está convirtiendo en un criterio a tener encuenta a la hora de proceder a realizar nuevas construcciones de estas relevantes infraestructuras.

La crisis que se ha atravesado desde 2008 ha pasado factura al sector industrial español, lo cual seha notado también en el deterioro de unas infraestructuras ya de por sí un tanto anquilosadas. Sin embargo, hay empresas que han optado por no demorar su puesta al día en materia de instalacionesy se han lanzado a la construcción de sus naves industriales y logísticas sostenibles.

Al fin y al cabo, se trata de una inversión que va a producir un evidente retorno, en términos de

ahorro energético y Responsabilidad Social Corporativa (beneficios indudables de imagen para la empresa por proteger el medio ambiente e integrarse en el entorno).

Algunas empresas pioneras españolas ya están poniendo en marcha sus naves industriales y

logísticas sostenibles, pero aún son minoritarias, por lo que es posible afirmar que esta política de instalaciones continúa siendo una asignatura pendiente.

Los criterios en los que se fundamentan las naves industriales y logísticas sostenibles

A grandes rasgos, es importante que las empresas reduzcan su impacto ambiental, es decir, su

huella de carbono. Por otro lado, esta política eco-friendly se traduce en medidas e indicadores concretos que implican que una actividad sea respetuosa con la naturaleza.

A continuación, se señalan las bases características de las naves industriales y logísticas sostenibles.

Reutilización de las aguas pluviales, lo que favorece un ahorro notable.

Uso de vegetación endémica (menor impacto ambiental y ahorro en términos de mantenimiento).

Colocación de placas fotovoltaicas en las cubiertas de los almacenes (tanto mediante instalación aislada como por medio de una conectada a la red).

–  Aislamiento térmico que implique el cumplimiento de las normativas vigentes, la seguridad de las personas y los criterios de eficiencia energética.

–  Iluminación mediante luminarias de bajo consumo o LED.

Build local, lo que conlleva la colaboración en materia de construcción con empresas de la zona, las cuales generan menor contaminación con sus transportes.

Por otro lado, quienes estén iniciándose en la preparación de estos modelos de instalaciones han de saber que pueden recurrir a un certificado de sostenibilidad, que sirven para atestiguar la calidad y las características de la adaptación eco-friendly de la infraestructura en cuestión. Entre los certificados de sostenibilidad, destacan los siguientes: LEED (Estados Unidos), BREEAM (Reino Unido), HQE (Francia), DGNB (Alemania) y VERDE (España).

En definitiva, vale la pena apostar por la construcción de naves industriales y logísticas sostenibles, ya que también permiten ofrecer una renovada imagen de marca (en términos de branding) y poner en valor una innovación tanto funcional como estética.

Ecommerce: distribución en el centro de las ciudades

Ecommerce: distribución en el centro de las ciudades

La distribución de mercancías en el centro de las grandes ciudades se ha convertido en un problema
para comercios grandes y pequeños en el que el ecommerce, con sus ventas online y entregas
puerta a puerta, representa ahora mismo una amenaza latente.
A diferencia de otros países europeos, las ciudades españolas se han poblado en los últimos años de
grandes centros comerciales que se han situado invariablemente en las periferias. Bajo ese esquema,
la logística de las distribuciones de mercancías ha funcionado bien para garantizar los
abastecimientos de los productos.
El problema ha surgido cuando las grandes cadenas de ventas han buscado recuperar los
abandonados centros de las ciudades con tiendas de proximidad más pequeñas. Es lo que se ha
dado en llamar el ‘Efecto Mercadona’. Un fenómeno que ha creado un incremento del movimiento de
mercancías en espacios comerciales abiertos de los centros urbanos que son clave para las nuevas
estrategias de ventas de marcas. Son los casos de las tiendas de Corty, Carrefour Express,
Decathlon o la misma Mercadona.
Solo en Madrid acceden cada día laborable a la ciudad no menos de 12.000 camiones con
mercancías y se realizan 43.000 operaciones de descargas. Muchas de ellas en el congestionado
centro con lo que supone para la interferencia del tráfico rodado, para el bloqueo de calles o para los
estacionamientos en zonas no permitidas. Se trata de una congestión por descargas no planificadas
que tienen lugar a las mismas horas e, invariablemente, en los mismos lugares.
Este problema puede complicarse aún más, si el incremento de las ventas de los ecommerce sigue
multiplicándose como hasta la fecha. A diferencia de los grandes del comercio, las ventas de las
tiendas online, que ni siquiera necesitan de comercios físicos, llevan los productos a través de rutas
de reparto con entregas en menos de 24 horas directamente al domicilio de los compradores.
Se trata de un flujo de ventas no convencional para el que se habrán de crear nuevas plataformas de
distribución urbana flexibles y con capacidades para absorber picos de entregas como los de las
fechas clave de las Navidades, pero que también habrán de ser rentables para sus gestores. Sus
soluciones habrán de llegar con remedios de choque efectivos bajo el brazo que racionalicen los
servicios de reparto de mercancías.
Ese es el futuro y la solución más viable para la explosión de las ventas de los ecommerce que se
avecina.

Amazon los entresijos de sus centros logisticos

Amazon; los entresijos de sus centros logísticos

Hace escasos días publicábamos la noticia de que Amazon ha elegido Madrid para su nuevo Centro de Desarrollo de Software. Éste se localizará en AZCA y hasta la alcaldesa de la ciudad, Manuela Carmena, se ha congratulado públicamente de que la compañía estadounidense haya elegido nuestra capital para desde aquí dar servicio y soporte técnico a varias de sus otras localizaciones europeas.

Lo cierto es que Amazon es uno de los operadores de internet más relevantes a nivel mundial desde el punto de vista inmobiliario, por la sencilla razón de que es un gran usuario de espacio. Como toda empresa, necesita de una cierta dotación de espacio para oficinas.  Próximamente, empezaremos también a ver librerías físicas de Amazon en centros urbanos y centros comerciales y, en último lugar, es innegable su protagonismo en el ámbito logístico.

Es paradójico que la empresa que ha hecho cerrar tantas librerías, debido al empuje arrollador de su modelo de negocio online, ahora se decante también por el patrón de consumo tradicional de compra en tienda, pero la explicación es sencilla. Muchas de estas tiendas serán meras plataformas de recogida para usuarios que hayan realizado una compra por internet y que no quieran esperar a recibir el artículo por correo postal.

Pero donde Amazon ha adquirido mayor relevancia inmobiliaria ha sido en el terreno del espacio logístico. Cuando esta empresa decide implantar su centro en un determinado país, la noticia es acogida con entusiasmo y no son pocas las facilidades que se le brindan para en efecto conseguir atraer la inversión. En San Fernando de Henares existe ya una gran plataforma y muy pronto tendremos otra en Barcelona.

Para mayor interés, Amazon es líder en desarrollo tecnológico y ya empieza a jugar con la idea de realizar entregas mediante drones. Esto no nos debe extrañar, teniendo en cuenta que el máximo responsable de la empresa, Jeff Bezos, está también al frente de Blue Origin, compañía aeroespacial de capital privado que pretende abaratar y popularizar los viajes al espacio para particulares y empresas.

Hoy nos preguntamos qué pasa exactamente dentro de sus centros de distribución y qué papel juega la tecnología en todo ello; ¿qué sucede desde que confirmo mi compra online en Amazon hasta el momento en que recibo el pedido en mi casa?

Amazon; lo que el ojo no ve

  • Cuando realizas tu pedido a Amazon, éste se envía directamente al terminal móvil de un trabajador del centro de distribución que corresponda. Dicho terminal indica al operario dónde debe dirigirse para recoger el producto.
  • Localizado el producto, el empleado lo escanea y lo coloca en una cesta de carga. Escanea también la cesta (para asociar el producto a la cesta) y la coloca sobre una cinta transportadora o sobre un robot, que lleva el producto a preparación de envíos.
  • Los robots se llaman “Kiva Robots”, y fueron desarrollados por una empresa llamada “Kiva Systems”, posteriormente adquirida por Amazon. Hoy se llama Amazon Robotics.
  • A continuación, los envíos son preparados y empaquetados manualmente por “empaquetadores”, en una caja cuyo tamaño es calculado automáticamente por un algoritmo.
  • Los empleados de los centros de distribución necesitan estar en forma debido a que pasan la mayor parte del día de pie y a que deben poder levantar cargas de hasta 25 kilos de peso. Dependiendo también de su puesto o cargo, pueden llegar a caminar hasta 20 kilómetros diarios.
  • Algunos empleados se han quejado de que las distancias son tan grandes que los tiempos de descanso se desperdician simplemente entrando y saliendo de las zonas de trabajo.

Como conclusión, podríamos decir que en los centros logísticos de Amazon la tecnología está presente, pero también que hay mucha mano de obra. Existe un cierto nivel de “caos organizado” que hoy día es la clave de que los productos que compramos lleguen tan rápidamente a nuestros hogares, algo en lo que la empresa se esfuerza por mejorar continuamente.

En su empeño por reducir los plazos de entrega, lo próximo será el “Amazon 30 minute delivery” y es probable que los robots ganen rápidamente más peso, en detrimento del factor humano, mal que nos pese.

Pero lo que sí está claro es que, ante el auge del comercio electrónico, la demanda de espacio logístico seguirá imparable.