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EMPIEZA LA CARRERA (Visión del mercado inmobiliario – tipología OFICINAS)

EMPIEZA LA CARRERA (Visión del mercado inmobiliario – tipología OFICINAS)

Autor: Carlos Pérez-Baz (Mutualidad General de la Abogacía)

Son tiempos difíciles en cuanto a obtención de rentabilidades y producto se refiere, sin embargo, son momentos de oportunidades si las sabes buscar y tienes la posibilidad de hacerte con una de ellas. El último informe presentado por Aguirre Newman (1er semestre de 2016), relativo al mercado de oficinas en Madrid y Barcelona nos daba unas pinceladas básicas que auguraban, y así se está demostrando aunque con algo de más lentitud de lo esperado, una leve mejoría del comportamiento de esta industria – incremento de rentas, descenso de la desocupación, aumento de la contratación e incremento de la superficie media contratada, sobre todo, en edificios de reciente construcción o rehabilitados y con Certificados de Sostenibilidad que pongan en valor los mismos-.  Además, el hecho de que el comportamiento de la renta fija y demás productos de inversión mobiliaria esté incluso ofreciendo en algunos casos rentabilidades negativas, convierte al sector inmobiliario en una alternativa para muchos inversores, máxime, si además se encuentran con elevadas presiones de tesorería y se vean en la necesidad de diversificar sus inversiones. A cambio, ante la falta de producto de calidad hay que ser extremadamente rápido ya que una vez se encuentra éste y encaja con tu perfil de inversión, tienes que llevar a cabo todos los análisis de compra previos y decidirte en cuestión de días o pocas semanas, ya que en caso contrario y ante el apetito inversor, el Propietario no te concederá una exclusiva para llevar a cabo los análisis y tendrás que entrar en competencia directa con otros inversores, lo que conllevará en muchos de los casos tener que adquirir el activo a una rentabilidad más baja de la esperada o a un valor de repercusión más elevado, además de incurrir en costes y tiempo que, a priori, no tendrán retorno para tu compañía.

Desde la Mutualidad General de la Abogacía seguimos apostando por los inmuebles de calidad y bien ubicados, cumpliendo siempre con las máximas de, solvencia del arrendatario – en el caso de estar arrendado-, margen de solvencia en la adquisición – diferencia entre el valor de tasación y el importe de adquisición- y reposición futura – facilidad en el arrendamiento posterior a nuevo arrendatario, una vez llegue a vencimiento el actual contrato de arrendamiento-, entre otros. Todas estas variables indicadas anteriormente junto con el resto de activos de nuestro Portfolio, convierten a los activos inmobiliarios de la Mutualidad General de la Abogacía en valores seguros y así se ha podido constatar en las tres últimas adquisiciones realizadas durante el primer semestre de ejercicio. Un local comercial con contrato de arrendamiento a largo plazo con Entidad Financiera cotizada como arrendataria en la principal calle comercial de Valladolid y dos edificios de oficinas en Madrid, recientemente rehabilitados, con Certificados de Eficiencia Energética B y Certificado Breeam en uno de ellos (O´Donnell 12 y Príncipe de Vergara 110). En estos dos últimos casos y ante la dificultad de encontrar productos Core (bien localizados,  completamente arrendados a medio-largo plazo y con rentabilidad neta del entorno del 5%), hemos asumido el riesgo de comercialización (Producto Value Added) ya que en ambos casos se han adquirido con tan sólo un 20% de ocupación pero a unas repercusiones €/m2 algo por debajo de mercado y una vez arrendemos la superficie vacía a rentas de mercado, podremos alcanzar la rentabilidad de un producto Core.

En definitiva, ya quedaron atrás los entrenamientos y las medias maratones y toca enfrentarse a la realidad demostrando que, aunque estemos en continua competencia, podemos convertirnos en un corredor importante de la carrera y hacernos con nuestra medalla.

The Edge

El edificio de oficinas más sostenible del mundo

Nuestra forma de trabajar se hace más flexible cada día que pasa. La mayor conectividad, el auge de las redes sociales y los relevos generacionales están impulsando —incluso diríamos que propulsando— un cambio en el workplace que provoca hasta cierto vértigo.

Las tabletas, los dispositivos móviles, las videoconferencias, las aplicaciones móviles, el almacenamiento en la nube, la realidad aumentada, la realidad virtual o la telepresencia, son todos avances tecnológicos que nos alejan del concepto tradicional de oficina, e incluso nos alejan de la oficina como tal; ¿en qué sentido?

En el sentido de que cada vez parece tener menos justificación invertir tiempo en desplazarnos hasta un edificio para trabajar en él, cuando virtual y digitalmente podemos trabajar e interactuar con compañeros y clientes, desde cualquier parte del mundo, sin movernos de casa.

Ahora bien, existen determinados edificios que, por sí solos, constituyen suficiente reclamo para que los trabajadores QUIERAN acudir a ellos diariamente. Se trata de edificios concebidos con la sostenibilidad por bandera y diseñados sin perder de vista en ningún momento las necesidades de los usuarios finales del espacio. Es el caso del edificio The Edge, en Ámsterdam, el edificio más sostenible del mundo —según BREEAM—, promovido por OVG Real Estate y ocupado actualmente por la firma de consultoría Deloitte.

El edificio de oficinas más sostenible del mundo; sabor holandés

Detallar todas las características técnicas de The Edge ocuparía decenas —quizá cientos— de páginas y no es nuestra intención realizar un análisis tan pormenorizado. Ahora bien, sí queremos darte algunas pinceladas de lo que sería trabajar en este inmueble, para que tú mismo juzgues si te compensaría adentrarte en el atasco matutino de todos los días, o en el congestionado transporte público suburbano, para pasar la jornada en The Edge.

  • Para empezar, NADIE tiene un puesto de trabajo fijo —una mesa, se entiende— en The Edge. El edificio de oficinas de oficinas más sostenible del mundo es el lugar de trabajo de 2.500 empleados de Deloitte pero, curiosamente, sólo hay en él 1.200 mesas de trabajo. Aplican el hot-desking más estricto para optimizar el uso del espacio.
  • ¿Cómo sabes dónde te vas a sentar? Desde una aplicación móvil, desde tu casa, eliges cómo quieres trabajar un día determinado. Puedes elegir entre trabajar en una sala de reuniones, en un puesto situado en un balcón, en el iluminado —y gigante— atrio, en una “sala de concentración” en un puesto sentado o en un puesto de pie (sí, de pie). En función de estas preferencias, la aplicación móvil te asigna un espacio para ese día.
  • Cuando llegas a la oficina —digamos que en coche— el control de accesos del edificio reconoce tu matrícula y Deloitte ya sabe que has llegado. Dispones de abundantes tomas de corriente para recargar la batería de tu coche eléctrico, si lo tienes.
  • Aterrizado en el puesto de trabajo asignado, las luces se gradúan solas, también en base a tus preferencias. El edificio sabe si te gusta una mayor o menor iluminación y si la prefieres más o menos indirecta. Esto es posible porque la iluminación es toda LED y se alimenta con cables de red Ethernet…
  • Hay grandes pantallas planas repartidas por todo el edificio y puedes emparejarlas fácilmente con cualquier dispositivo móvil u ordenador portátil.
  • La cubierta y fachada sur del edificio de oficinas más sostenible del mundo están cubiertas de paneles solares, los cuales producen energía suficiente para alimentar todo el edificio, los ordenadores, los teléfonos móviles e incluso recargar los coches de todos los empleados.
  • Durante el verano se calienta agua —cuando es más eficiente hacerlo— y se envía a un pozo que hay bajo The Edge, a más de 150 metros de profundidad. Allí permanece el agua, aislada térmicamente, hasta que llega el invierno y el agua es de nuevo bombeada hacia arriba, para calentar el edificio.
  • El agua de lluvia es recogida para aprovisionar las cisternas de todos los baños del inmueble.
  • E imagina que, finalizada tu jornada, desde la aplicación móvil pudieras elegir una receta de cocina para preparar en casa, y que en el mismo edificio se te preparara inmediatamente una bolsa para llevar, con todos los ingredientes necesarios; ¿realidad o ficción? Pura realidad.

No es de extrañar que, según la propia Deloitte, muchos trabajadores se quieran incorporar a sus filas, movidos casi exclusivamente por el deseo de trabajar en el edificio de oficinas más sostenible del mundo.

¿Y tú? ¿Cómo es tu oficina comparada con The Edge?

Los edificios de oficinas mas grandes del mundo

Los edificios de oficinas más grandes del mundo

Recientemente hemos sabido de un proyecto increíble denominado Next Tokio. Se trata de un proyecto urbanístico de Japón cuya implementación incluye la construcción de un rascacielos de una milla de altura. Una milla son 1.600 metros… La Torre de Cristal de Madrid, el edificio más alto de España, cuenta con unos “míseros” 249 metros de altura, por lo que la cuenta es fácil. Necesitaríamos más de seis Torres de Cristal para igualar en altura a este monstruo.

Un monstruo bello, en el que cada 320 metros habrá cubiertas al aire libre dedicadas a la restauración, el ocio, las compras, hoteles y servicios públicos de diversa índole. Vivirán en la torre hasta 55.000 personas y formarán parte de lo que se denominará un “eco-distrito”. La energía que necesite el inmueble se generará por métodos sostenibles y renovables. El agua se recogerá de las nubes a través de las fachadas. Se estima que pudiera estar terminado para el año 2045, si se consiguen los permisos pertinentes para su construcción.

Te podrá parecer ciencia ficción, pero en 2020 está prevista la terminación de “The Jeddah Tower”, otra mole que en este caso “sólo” llegará hasta los 1.000 metros. La construcción ya ha empezado y avanza rápidamente.

Todo lo anterior invita a que hagamos un repaso de cuáles son los edificios más grandes del mundo hoy día, dedicados total o parcialmente al uso de oficinas. Hacemos énfasis en la palabra grandes porque, aunque suele coincidir que los edificios de oficinas más altos son los de mayor superficie construida, no siempre es éste el caso. Vayamos pues con ello.

Ranking de edificios de oficinas

1.- Burj Khalifa. Su construcción arrancó en 2004 y fueron necesarios 5 años para su finalización. Desde entonces, es el edificio más alto del mundo, con unos abrumadores 828 metros de altura. También es mastodóntico en cuanto a superficie, arrojando un total de 309.476 metros cuadrados. Se encuentra, cómo no, en Dubai. No queremos perdernos en los detalles técnicos, pero sí quisiéramos reseñar un apunte; en un día claro, cuando la marea está baja, desde lo alto de la torre pueden divisarse las costas de Irán.

2.- Shanghai Tower. Nos trasladamos a Shanghai para conocer este recién inaugurado edificio de 632 metros de altura y 420.000 metros cuadrados de superficie. Se acaba de incorporar al ranking dado que su construcción ha finalizado en 2015. Según los técnicos encargados de su diseño, es el primer mega-rascacielos que cuenta con doble-fachada, una característica que le permite ser muy eficiente en lo que a control térmico se refiere.

4.- Taipei 101. Seguimos en China. La silueta de este edificio es muy reconocible dado que incorpora elementos de diseño tradicional del país. Proyectado para resistir terremotos (como todos los edificios de esta lista), alcanza los 509 metros de altura y los 412.500 metros cuadrados de superficie. Tiene además el honor de ser el edificio verde más alto del mundo. Su certificación LEED Platino así lo atestigua.

5.- Petronas Towers. Las Torres Petronas de Kuala Lumpur son muy carismáticas, por el simple hecho de que son gemelas idénticas. Ambas presumen de llegar hasta los 452 metros de altura y contar con 395.000 metros cuadrados de superficie. Obra del laureado César Pelli, el puente que une ambas torres es el segundo puente de dos alturas más alto del mundo. Como curiosidad arquitectónica, este puente no está fijado a ninguna de las dos estructuras. Está diseñado para deslizarse hacia adentro de cada una de las torres, evitando así posibles roturas.

6.- Willis Tower. Completada en 1973, la Willis Tower, conocida más comúnmente como la Sears Tower, mide 442 metros y cuenta con una superficie de 416.000 metros cuadrados, todo ello repartido en 108 plantas. Durante casi 25 años fue el edificio más alto del mundo, desde el momento en que superó a las Torres Gemelas de Nueva York. Se encuentra en Chicago.

7.- Two International Finance Centre. Regresamos a Oriente, hasta la isla de Hong Kong, donde encontramos este edificio de 412 metros de altura y 185.805 metros cuadrados de superficie. César Pelli vuelve a ser parte del equipo de diseño de un proyecto que incluye a sus pies el centro comercial IFC, una mole de 80.000 metros cuadrados repartidos en 4 plantas. Como anécdota, sobra la fachada de este edificio de oficinas se colgó la lona publicitaria más grande del mundo, cubriendo 50 plantas completas del inmueble, en 2003.

8.- CITIC Plaza. Localizado en China, con 390 metros de altura y 205.239 metros cuadrados de superficie es, desde su construcción en 2009, el edificio de oficinas más alto del mundo construido mayoritariamente de hormigón.

9.- 111 Eighth Avenue. Llegamos al edificio de oficinas más antiguo de nuestro ranking. Ubicado en Nueva York y propiedad de Google, no es muy alto (80 metros) pero su superficie total es de 270.000 metros cuadrados. Es, de hecho, el cuarto edificio más grande de la ciudad en términos de su superficie. En sus orígenes sirvió los propósitos de la autoridad portuaria correspondiente, atendiendo hoy necesidades muy diferentes. Aunque Google lo comprara en 2010, todavía no ha podido rescindir algunos de los contratos de arrendamiento existentes antes de la adquisición y que siguen en vigor a fecha de hoy.

10.- Shun Hing Square. China; ¡otra vez! 384 metros de altura y 280.000 metros cuadrados de superficie repartidos en 69 plantas. La principal curiosidad de este edificio es el ritmo al que se construían las plantas; ¡4 cada 9 días! Es, además, el edificio más alto del mundo que cuenta con el menor número de plantas, y también el edificio más fino del mundo, con un ratio anchura/altura de 1:9.

Lo malo de los rankings es que hay que actualizarlos constantemente, particularmente cuando se trata de rascacielos y edificios de oficinas; está claro que existe una carrera por llegar más allá de las nubes. Nuestras disculpas si hemos obviado algún edificio muy evidente.

Tendencias en sostenibilidad para 2016

La aplicación de criterios de sostenibilidad y eficiencia energética a la construcción de inmuebles de todo tipo no es nueva. Esta tendencia existe ya hace años, pero huelga decir que en España todavía queda mucho camino por recorrer en este sentido.

La revista Forbes, en su informe “No More Wasted Energy: The Power of Energy Intelligence Software” analiza esta cuestión y arranca su estudio preguntando por las tendencias en sostenibilidad a ciertos ejecutivos, todos ellos líderes de reconocido prestigio en empresas de alcance internacional.

El resultado de lo anterior es que existe un amplio consenso en la necesidad de aplicar criterios de sostenibilidad y eficiencia a la construcción, destacando cuatro factores sobre los demás como catalizadores de dicha necesidad.

Tendencias en sostenibilidad; ¿cuáles son sus catalizadores?

1.- Una mayor conciencia de ahorro energético. Antes de la grave crisis financiera de 2007/2008, no había motivos para buscar reducciones de coste a través de la sostenibilidad y la eficiencia energética. Los negocios funcionaban tan bien que nadie prestaba atención a los beneficios latentes y dimanantes de una adecuada política de optimización en el apartado de la energía. La manera de afrontar estas partidas de gastos ha cambiado mucho y hoy día se es mucho más consciente en el apartado de la sostenibilidad y de la responsabilidad social corporativa.

2.- Una mayor volatilidad en los precios eléctricos. Los precios de la electricidad son cada vez más volátiles, motivo por el que las empresas adoptan estrategias proactivas de reducción y optimización en el consumo. Ganan peso las certificaciones energéticas aplicables al ámbito inmobiliario y constructivo, obligando a usuarios y promotores a cuidar apartados de gasto que no siempre habían sido foco de su atención.

3.- Un cambio cultural y generacional que va más allá del mero cambio en la conciencia de ahorro energético. Conforme se van incorporando trabajadores más jóvenes a las plantillas de las empresas, éstas van adaptándose al estilo, necesidades y expectativas de estos nuevos empleados. La sostenibilidad deja de ser un concepto restringido al ámbito de la empresa y se entiende como un mayor respeto por los recursos humanos, la ciudadanía en general, el medioambiente y la naturaleza. Se huye cada vez más del estereotipo de empresa rígida que no escucha ni observa lo que sucede a su alrededor.

4.- El efecto Prius. En su momento, el Toyota Prius fue el símbolo de lo que estaba por venir en el sector de la automoción y fueron muchas las personalidades del mundo del cine, el arte o la política las que adoptaron este vehículo como medio de transporte, convirtiéndolo para el gran público en algo digno de admiración o incluso como algo “sexy”. En el mundo de la construcción ha sucedido algo parecido y los edificios eficientes tienen mejor imagen para muchos inversores y usuarios. Esta percepción ayuda a que se produzca un efecto contagio de cualquier política sostenible.

Dicho lo cual y entendidos los motivos que han permitido hacer avances en cuestiones de construcción verde o construcción sostenible, a continuación queremos exponer las tendencias que se presentan en este ámbito para el recién estrenado 2016.

Tendencias en sostenibilidad para 2016; seguimos avanzando

  • Nuevos materiales

Se impone el uso de materiales respetuosos con el medioambiente en la construcción sostenible. La sostenibilidad comienza mucho más atrás en el proceso constructivo y se procura que todos los materiales empleados sean biodegradables, reciclados o reciclables. Esto se hace para que no sólo el producto final sea un inmueble compuesto de elementos sostenibles sino también que todos los desechos generados durante la construcción sean lo menos contaminantes posible.

  • Arquitectura verde en iluminación y climatización

En muchos casos, no es difícil cambiar unos mínimos criterios técnicos de un proyecto arquitectónico convencional para convertirlo en un proyecto verde. Por ejemplo, una de las tendencias en sostenibilidad cada vez más seguidas por arquitectos y constructores es el uso de las corrientes naturales de aire para enfriar o calentar, así como al empleo de la luz natural por cuestiones de iluminación.

  • Los edificios de energía cero

Son edificios cuya generación propia de energía a lo largo de un año debe ser igual a la energía demandada. Dependen para ello de fuentes alternativas, como lo son la energía solar, la eólica o los biocombustibles, permitiéndoles operar de manera independiente a la red eléctrica convencional. Este tipo de construcción es significativamente más cara, pero en el largo plazo produce grandes ahorros, además de evidentes beneficios para el medioambiente.

  • La gestión correcta del agua

Los edificios consumen aproximadamente el 15% de toda el agua consumida en el mundo, motivo por el que es clave buscar formas para reducir y optimizar su consumo. En los edificios de oficinas, por ejemplo, encontraremos cada vez más apliques y sistemas que administren mejor este bien tan escaso y se implementarán políticas concretas y medibles de gestión del agua. Es una de las tendencias en sostenibilidad más visibles para el usuario.

  • Cristales inteligentes en fachadas

Avanzando a pasos agigantados, existen ya cristales que se adaptan a las circunstancias particulares de cada estación del año. Se trata de materiales que bloquean los rayos del sol en verano pero que en invierno relajan sus propiedades para permitir la entrada de calor. De este modo se reducen drásticamente las necesidades de climatización de los edificios.

  • Cubiertas frescas y cubiertas verdes

Las cubiertas frescas son básicamente cubiertas reflectantes. Gracias al uso de materiales especiales como azulejos o pinturas, se reflejan los rayos solares y se disminuye la temperatura interior del edificio. Las necesidades de climatización son pues también menores. De manera análoga, las cubiertas verdes o ajardinadas son una alternativa sostenible que evita el impacto directo del sol en la cubierta.

Y éstas son las tendencias en sostenibilidad que desde MisOficinas creemos más relevantes; ¿consideras que nos hemos dejado alguna? ¿Hay algo digno de mención que quieras compartir con nosotros? ¡Deja tu comentario y háznoslo saber!