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¿Cómo han cambiado el ecommerce la compra venta de locales?

El alquiler y la venta de locales comerciales y pisos se consolida en internet. Estos productos, a pesar de ser todavía un paradigma de aquello que hay que ver y analizar antes en persona, son también un ejemplo de la comodidad y el ahorro de tiempo y dinero que supone buscar por internet y hasta, llegado el momento, decantarse por un tipo u otro de inmuebles. Todavía hoy los ecommerce inmobiliarios no son lo más común. Normalmente, sirven para concertar una cita con el agente inmobiliario, quien se encargará de cerrar el trato. Pero no es menos cierto que es una tendencia que va en aumento en el mercado y que, por ejemplo en el sector retail, o de comercio al por menor o al detalle, le gana terreno año tras año al modelo de negocio tradicional.

Ecommerce, una tendencia imparable, también en inmobiliaria

El informe trimestral Spain Country Snapshots, publicado en 24 países, puso de manifiesto que el sector inmobiliario en España había afianzado su recuperación en el tercer trimestre de 2016. Y, en este cambio de tendencia, la venta online, o gracias a plataformas que operan por internet, fue clave. Los potenciales compradores, atareados y metidos en sus ajetreadas vidas domésticas, cada vez tienen menos tiempo para recorrerse barrios o ciudades buscando inmuebles que cumplan con sus necesidades. Por este motivo, la búsqueda por internet, que ya realizan más frecuentemente durante sus tiempos libres con el móvil o tabletas, que a través de los tradicionales ordenadores de mesa, se ha convertido en fundamental.

Un sector en alza en internet

Los estudios en el sector online estiman que, en el conjunto de la Unión Europea, las ventas de comercio electrónico crecerán a un ritmo anual del 11% hasta 2017. Con lo que se alcanzarían unas cifras astronómicas de 191.000 millones de euros. En ellas, va incluido un porcentaje cada vez mayor de compra-venta de inmuebles de todo tipo, desde pisos, hasta locales comerciales, pasando incluso por naves industriales o centros comerciales.

Tener una tienda on line es ya algo fundamental y estratégico para cualquier negocio y, también para el sector inmobiliario. Con estas plataformas el cliente gana en tiempo y en dinero, pero sigue estando seguro de que detrás de toda la operación habrá un profesional responsable y eficiente con el que tratar o, si lo prefiere, podrá negociar directamente con el propietario.

Actualmente, el ecommerce y la compra-venta tradicional de inmuebles conviven y se complementan en el mercado, pero las agencias inmobiliarias ya no pueden sobrevivir sin una apuesta firme y decidida por su sector online. Los clientes, simplemente, están más en la red que caminando por las calles viendo desfasados escaparates. El presente y el futuro en la venta de locales es ya la red por mucho que haya quien se niegue a aceptarlo.

Diferencias entre Industrial y Logística. Hacia dónde evoluciona el sector

Diferencias entre Industrial y Logística tendencia del sector. Aunque puedan parecer lo mismo, no lo son. Las naves industriales están destinadas a actividades productivas y de fabricación, las naves logísticas se limitan al almacenaje.

Los diferentes tipos de actividad condicionan las características requeridas para cada tipo de inmueble, de este modo las naves industriales se caracterizan porque no requieren mucha altura y precisan de portones a nivel de calle para facilitar el acceso a la nave. Sin embargo, en las naves logísticas, al ser el almacenaje su única actividad, la altura a la que podamos almacenar es crítica ya que, a mayor altura, mayor capacidad de almacenaje y por tanto menor repercusión €/m2. En cuanto a los accesos a la nave, los inmuebles logísticos requieren muelles, portones elevados, donde se acopla la caja del trailer y facilita y reduce los tiempos de la descarga de mercancías.

Desde la crisis económica sufrida en 2008, ha sido mucho el tejido industrial destruido en nuestro país. Cientos de industrias tuvieron que cerrar, regenerar este tejido creado por varias generaciones no es sencillo, ni rápido. Por otro lado, la competencia de países como China y Marruecos con mano de obra más económica dificultan más si cabe esta tarea. Y, en este sentido, la logística en definitiva va ganando claramente cuota al sector industrial.

El ecommerce es un claro ejemplo de la evolución, de la tendencia hacia la nave logística en detrimento de la industrial. Hace unos años en las naves logísticas almacenábamos mercancías que luego se trasladaban a las tiendas y desde allí a nuestros hogares, con la potente irrupción del ecommerce y sus crecimientos constantes hemos transformado las naves logísticas en grandes tiendas con un coste muy bajo desde donde cuando el cliente realiza un compra se expide directamente la mercancía hasta el lugar que indica el consumidor.

Ecommerce: distribución en el centro de las ciudades

Ecommerce: distribución en el centro de las ciudades

La distribución de mercancías en el centro de las grandes ciudades se ha convertido en un problema
para comercios grandes y pequeños en el que el ecommerce, con sus ventas online y entregas
puerta a puerta, representa ahora mismo una amenaza latente.
A diferencia de otros países europeos, las ciudades españolas se han poblado en los últimos años de
grandes centros comerciales que se han situado invariablemente en las periferias. Bajo ese esquema,
la logística de las distribuciones de mercancías ha funcionado bien para garantizar los
abastecimientos de los productos.
El problema ha surgido cuando las grandes cadenas de ventas han buscado recuperar los
abandonados centros de las ciudades con tiendas de proximidad más pequeñas. Es lo que se ha
dado en llamar el ‘Efecto Mercadona’. Un fenómeno que ha creado un incremento del movimiento de
mercancías en espacios comerciales abiertos de los centros urbanos que son clave para las nuevas
estrategias de ventas de marcas. Son los casos de las tiendas de Corty, Carrefour Express,
Decathlon o la misma Mercadona.
Solo en Madrid acceden cada día laborable a la ciudad no menos de 12.000 camiones con
mercancías y se realizan 43.000 operaciones de descargas. Muchas de ellas en el congestionado
centro con lo que supone para la interferencia del tráfico rodado, para el bloqueo de calles o para los
estacionamientos en zonas no permitidas. Se trata de una congestión por descargas no planificadas
que tienen lugar a las mismas horas e, invariablemente, en los mismos lugares.
Este problema puede complicarse aún más, si el incremento de las ventas de los ecommerce sigue
multiplicándose como hasta la fecha. A diferencia de los grandes del comercio, las ventas de las
tiendas online, que ni siquiera necesitan de comercios físicos, llevan los productos a través de rutas
de reparto con entregas en menos de 24 horas directamente al domicilio de los compradores.
Se trata de un flujo de ventas no convencional para el que se habrán de crear nuevas plataformas de
distribución urbana flexibles y con capacidades para absorber picos de entregas como los de las
fechas clave de las Navidades, pero que también habrán de ser rentables para sus gestores. Sus
soluciones habrán de llegar con remedios de choque efectivos bajo el brazo que racionalicen los
servicios de reparto de mercancías.
Ese es el futuro y la solución más viable para la explosión de las ventas de los ecommerce que se
avecina.

Amazon los entresijos de sus centros logisticos

Amazon; los entresijos de sus centros logísticos

Hace escasos días publicábamos la noticia de que Amazon ha elegido Madrid para su nuevo Centro de Desarrollo de Software. Éste se localizará en AZCA y hasta la alcaldesa de la ciudad, Manuela Carmena, se ha congratulado públicamente de que la compañía estadounidense haya elegido nuestra capital para desde aquí dar servicio y soporte técnico a varias de sus otras localizaciones europeas.

Lo cierto es que Amazon es uno de los operadores de internet más relevantes a nivel mundial desde el punto de vista inmobiliario, por la sencilla razón de que es un gran usuario de espacio. Como toda empresa, necesita de una cierta dotación de espacio para oficinas.  Próximamente, empezaremos también a ver librerías físicas de Amazon en centros urbanos y centros comerciales y, en último lugar, es innegable su protagonismo en el ámbito logístico.

Es paradójico que la empresa que ha hecho cerrar tantas librerías, debido al empuje arrollador de su modelo de negocio online, ahora se decante también por el patrón de consumo tradicional de compra en tienda, pero la explicación es sencilla. Muchas de estas tiendas serán meras plataformas de recogida para usuarios que hayan realizado una compra por internet y que no quieran esperar a recibir el artículo por correo postal.

Pero donde Amazon ha adquirido mayor relevancia inmobiliaria ha sido en el terreno del espacio logístico. Cuando esta empresa decide implantar su centro en un determinado país, la noticia es acogida con entusiasmo y no son pocas las facilidades que se le brindan para en efecto conseguir atraer la inversión. En San Fernando de Henares existe ya una gran plataforma y muy pronto tendremos otra en Barcelona.

Para mayor interés, Amazon es líder en desarrollo tecnológico y ya empieza a jugar con la idea de realizar entregas mediante drones. Esto no nos debe extrañar, teniendo en cuenta que el máximo responsable de la empresa, Jeff Bezos, está también al frente de Blue Origin, compañía aeroespacial de capital privado que pretende abaratar y popularizar los viajes al espacio para particulares y empresas.

Hoy nos preguntamos qué pasa exactamente dentro de sus centros de distribución y qué papel juega la tecnología en todo ello; ¿qué sucede desde que confirmo mi compra online en Amazon hasta el momento en que recibo el pedido en mi casa?

Amazon; lo que el ojo no ve

  • Cuando realizas tu pedido a Amazon, éste se envía directamente al terminal móvil de un trabajador del centro de distribución que corresponda. Dicho terminal indica al operario dónde debe dirigirse para recoger el producto.
  • Localizado el producto, el empleado lo escanea y lo coloca en una cesta de carga. Escanea también la cesta (para asociar el producto a la cesta) y la coloca sobre una cinta transportadora o sobre un robot, que lleva el producto a preparación de envíos.
  • Los robots se llaman “Kiva Robots”, y fueron desarrollados por una empresa llamada “Kiva Systems”, posteriormente adquirida por Amazon. Hoy se llama Amazon Robotics.
  • A continuación, los envíos son preparados y empaquetados manualmente por “empaquetadores”, en una caja cuyo tamaño es calculado automáticamente por un algoritmo.
  • Los empleados de los centros de distribución necesitan estar en forma debido a que pasan la mayor parte del día de pie y a que deben poder levantar cargas de hasta 25 kilos de peso. Dependiendo también de su puesto o cargo, pueden llegar a caminar hasta 20 kilómetros diarios.
  • Algunos empleados se han quejado de que las distancias son tan grandes que los tiempos de descanso se desperdician simplemente entrando y saliendo de las zonas de trabajo.

Como conclusión, podríamos decir que en los centros logísticos de Amazon la tecnología está presente, pero también que hay mucha mano de obra. Existe un cierto nivel de “caos organizado” que hoy día es la clave de que los productos que compramos lleguen tan rápidamente a nuestros hogares, algo en lo que la empresa se esfuerza por mejorar continuamente.

En su empeño por reducir los plazos de entrega, lo próximo será el “Amazon 30 minute delivery” y es probable que los robots ganen rápidamente más peso, en detrimento del factor humano, mal que nos pese.

Pero lo que sí está claro es que, ante el auge del comercio electrónico, la demanda de espacio logístico seguirá imparable.