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Oficinas: cómo el diseño es clave para la productividad

En la actualidad, el diseño ya no es esclavo tan solo del buen gusto. A la hora de elegir el
mobiliario perfecto para las oficinas, cada vez son más las empresas que relegan las cuestiones de
estilo a un segundo plano y destinan sus principales esfuerzos en asegurarse un espacio ideal para
el trabajador en el que se logre recrear un espacio propicio para una sana productividad.
Pero esto no quiere decir que no se realicen diseños fieles a las nuevas tendencias y con un
marcado gusto a la hora de elegir los elementos que formarán parte del mobiliario de trabajo de sus
empleados. Además de eso, también se persigue que el trabajador posea un puesto en el que sus
necesidades de iluminación, calidad del aire, temperatura y otras claves psicológicas estén
cubiertas para que su eficiencia y productividad no se vean amenazadas por la falta de bienestar.
¿Qué favorece al trabajador en cuestiones de diseño de oficinas?
Lo ideal es contar con oficinas con grandes ventanales por los que no solo entre luz natural, sino
que permita también admirar el paisaje, reduciendo con ello la percepción de ‘encierro’ del trabajador
y manteniendo a raya sus niveles de estrés y ansiedad.
Respecto al mobiliario, los colores claros son el ‘must have’ en este sentido. El blanco, los tonos
grises claros y los azules son entendidos como tonalidades que aportan tranquilidad y equilibrio a
quienes los admiran. Aun así, los colores vivos y alegres también son recomendables para que el
empleado no pierda la vitalidad con el trascurso del día. En relación a los materiales, los expertos
recomiendan la madera, a poder ser vista, dado que la percepción psicológica es de conexión con la
naturaleza. Y entrando en temas más de decoración que de diseño, tener plantas naturales en la
oficina descarga el ambiente y ayuda a los trabajadores a tomar una actitud positiva y relajada.
Las claves del éxito:
– Buena calidad del aire. Bajos niveles de CO2 y correcta ventilación aseguran hasta un 11% de
incremento de productividad.
– Buena temperatura. El exceso de calor cansa al trabajador y el frío le impide concentrarse. Se
recomienda una temperatura entre los 22 y 24 grados.
– Buena iluminación (a poder ser natural y con vistas al exterior).
– Fuera contaminación acústica. Los ruidos son fuente de nerviosismo y ansiedad para los
trabajadores, mantener esto a raya asegura su productividad.
– Estrategia de diseño. Se recomienda no ‘amontonar’ a los empleados y dotarles de lugares
espaciosos para desarrollar su trabajo sin limitaciones.
¿Qué empresas cuidan mejor a sus empleados?
Conocedores de la importancia de cuidar el diseño de los espacios de trabajo encontramos empresas
como Liberty Seguros, Adecco, Lilly, Novartis, BBVA o ING, que han sido incluidas por este motivo en
el prestigioso listado de ‘Great Place to Work’.

Tipos de oficinas en función de la empresa

Las oficinas son el lugar de trabajo donde se suele pasar la mayor parte del tiempo. Por este motivo y porque, muchas veces la sede de las oficinas también es la carta de presentación de la empresa, cada oficina debe estar adecuada a las necesidades de la actividad de la compañía.

No todas las oficinas ni su disposición sirven para todas las actividades. No requieren el mismo tipo de espacio un despacho de abogados y una agencia de publicidad, por ejemplo. La forma en que desarrollan su actividad no se parece y las necesidades a cubrir son muy diferentes.

Así pues, a la hora de elegir oficina o de diseñar el espacio, hay que tener muy clara cuál sería la mejor disposición para que nuestra actividad se desarrolle perfectamente. Actualmente las fórmulas más comunes son:

Oficinas abiertas: se trata de instalar la oficina en espacios abiertos, sin tabiques ni barreras visuales, para que los empleados puedan ver más allá de lo que tienen en frente, dando además una sensación de amplitud. Las profesiones más creativas suelen decantarse por este tipo de espacios ya que les da la posibilidad de poner las ideas de forma conjunta siempre, son espacios en los que no hay barreras para comunicarse y compartir el trabajo.

Oficinas cerradas: en este tipo de oficinas, los empleados disponen quizás de más privacidad. Es necesario para algunos trabajos en los que se utilice constantemente el teléfono y se necesite un poco más de intimidad o menos sonido de ambiente. Son las oficinas perfectas para aquellas profesiones donde se trate información más confidencial, como pueda ser un despacho de abogados, gabinetes psicológicos, o consultas médicas.

Oficinas modernas: son una tendencia que está cada vez más en auge y cuyo diseño han puesto de moda compañías tan importantes como Google o Airbnb. Son espacios en los que, aparte de trabajar, también se pueden realizar otras actividades gracias a algunos de los elementos de los que se dispone. Además, existen salas de todo tipo en las que poder descansar o tener reuniones menos convencionales. Muy útiles estos espacios para aquellas empresas que necesiten que los trabajadores estén largas jornadas y también para aquellas profesiones que requieran una altísima concentración durante unas horas, con la consecuente necesidad de esparcimiento tras el esfuerzo.

Estos son algunos de los tipos de oficinas y tendencias más comunes y también algunos de los factores que han de considerarse a la hora de instalar una oficina, para posteriormente y cuando finalice la instalación sea adecuado al tipo de empresa del que se trate.

La importancia del escaparate en los locales a pie de calle

La importancia del escaparate en los locales a pie de calle

La importancia del escaparate en los locales a pie de calle. Son innumerables los factores que se han de tener en cuenta a la hora de gestionar un escaparate, y más, si este se encuentra en un local cuya fachada da a pie de calle. Si todos los aspectos son tenidos en cuenta y se trabajan de forma óptima, todo ello repercutirá en la imagen del establecimiento, pero sobre todo en las ventas.

El tamaño del escaparate

Cuando no se tenga un local en propiedad y la opción sea el alquiler, podemos realizar la búsqueda de un local con un escaparate lo más grande que sea posible. Nuestro escaparate es una superficie donde exponemos nuestro género por ello, cuanto mayor sea, mucho mejor, pues podremos poner a la vista más artículos.

Asimismo es importante resaltar que nuestro escaparate está vendiendo la imagen de nuestra empresa de forma constante, las 24 horas al día los 365 días al año, de ahí que sea tan importante centrarse en él.

La decoración

Muy importante también es la armonía y la expresión que se recree en la decoración de nuestro escaparate, ya que esto hará que los deseos de comprar en nuestro negocio crezcan. Pero puede darse la situación contraria, que desaparezcan.

Por ello se aconseja que sea dinámica, para crear en el cliente potencial la necesidad de comprar el género en el momento, ante la posibilidad de que el artículo no esté disponible si la toma de decisión se alarga.

La iluminación

Siempre teniendo en cuenta la normativa vigente de cada ciudad, la iluminación de un escaparate ha de ser la más adecuada al estilo de nuestra marca, pero sin que pase desapercibida. Debe llamar la atención, pero nunca siendo estridentes.

Es importante no uniformar la luz en todo el escaparate y colocar luces directas sobre los artículos que más nos interese vender. También es fundamental utilizar la luz para crear un camino visual de modo que el escaparate esté ordenado y el cliente sepa hacia donde tiene que mirar.

El tipo de fachada

Es un factor esencial puesto que, además del escaparate, es importante la situación del acceso a nuestro negocio.  En la fachada debemos dirigir nuestra atención a la puerta, que debe ser sencilla y no muy llamativa, ya que, como dicen los expertos, la mejor puerta de entrada es la que no existe.

El escaparate debe ser amplio, las luces deben estar dirigidas a los artículos que más nos interesa vender y el rótulo, o el toldo si lo hay, han de imprimir el carácter de la marca y ser llamativos. Pero para que el resultado sea el esperado todos estos elementos han de funcionar junto con la fachada, que debe congregarlos en armonía.

 

 

Las cinco claves para el diseno de la oficina

Las 5 claves para el diseño de la oficina

En la actualidad, el diseño de las oficinas ha evolucionado mucho desde los años de la
industrialización, aquí damos las 5 claves para el diseño de la oficina.

Las tendencias de hoy indican que el diseño y la funcionalidad deben ir de la mano.
Pasamos más de la mitad de nuestro día en la oficina. Por eso, debería ser un espacio funcional para
poder desempeñar nuestro trabajo, pero al mismo tiempo cómodo y agradable para poder
concentrarnos mejor y ser más productivos.
5 claves básicas
Para poder planificar el espacio, hay que tener en cuenta algunos aspectos clave a la hora de decidir
el tipo de mobiliario, su ubicación y su funcionalidad.
1. Tener claro el uso de la oficina. Puede que sea una sede de una gran compañía o quizás un
espacio compartido de coworking. A lo mejor es una pequeña oficina individual. El primer paso es
decidir qué tipo de oficina necesitamos para acertar en la compra del mobiliario.
2. Ubicación del mobiliario. Lo más importante es aprovechar al máximo la luz natural. Los más
privilegiados serán quienes puedan tener luz y ventilación de una ventana o un patio. En ese caso, se
deberá colocar la mesa de trabajo de la persona que más tiempo va a estar allí en el sitio más
ventilado y luminoso. Los compañeros que van a estar entrando y saliendo de las oficinas no
necesitan disponer del mejor lugar, puesto que no lo van a disfrutar durante toda la jornada laboral.
3. Espacio de almacenaje. Una oficina no es un trastero y tampoco es un archivo. Es un lugar de
trabajo donde queremos estar cómodos. Por eso, el orden es fundamental. No podemos permitir que
los papeles, informes o materiales nos obliguen a estar en cada momento despejando la mesa. Para
evitarlo, hay que planificar cuántos armarios vamos a necesitar para guardar archivadores, carpetas,
material de oficina, consumibles varios y también algunas cosas personales (como un neceser de
aseo). Cuantos menos elementos queden a la vista, más ordenada estará la oficina y más agradable
será trabajar en ella.
4. Zona de reuniones. Muchas veces, los trabajos se hacen en equipo. Para poder compartir
conocimiento, dudas, proyectos y alegrías, es necesario tener una mesa de reuniones. Es mejor que
tenga forma redonda, puesto que fomenta la interacción tanto con compañeros como con clientes.
Las sillas de esa mesa no deben tener ruedas ni ser giratorias, pero, si no hay presupuesto para más,
las sillas de la mesa de trabajo servirán. Simplemente, cuando haga falta reunirse con más gente, hay
que acercar las sillas necesarias y el centro de reuniones estará listo.
5. Zona de descanso. O un sitio más privado donde poder desconectar del ordenador y tomar un té,
una chocolatina o algo más básico. Muy recomendable para estirar las piernas.

¿Qué es un Great Place to Work?

El pasado 31 de marzo en nuestra sección de noticias informábamos sobre el traslado de Coca Cola Iberian Partners en Barcelona. La compañía se muda desde Martorelles, acercándose a la sede central de la firma en Cataluña (Esplugues de Llobregat) y, a los efectos de este post nos ofrece un buen ejemplo para retratar lo que es un Great Place to Work.

Coca Cola es, según la empresa de investigación Great Place to Work, una de las mejores multinacionales para trabajar en Europa, situándose en el número 9 del ranking en este sentido. Por delante de ella encontramos, por riguroso orden descendente, las empresas NetApp, EMC, W. L. Gore & Associates, Admiral Group, Microsoft, SAS Institute, Mars y H&M. Todas se caracterizan por ser “lugares de trabajo excelentes”, según unos criterios determinados.

¿Pero cuáles son estos criterios? Más concretamente y centrándonos en lo que a nosotros nos puede interesar, ¿tiene algo que ver el aspecto inmobiliario de una oficina o negocio en la consecución de la etiqueta Great Place to Work?

Según la propia web de Great Place to Work, un lugar de trabajo excelente es aquel en el que uno confía en las personas para las que trabaja, está orgulloso de lo que hace y disfruta de las personas con las que trabaja. Ésta es la denominada por ellos, “visión del empleado”.

Existe también la “visión del líder o jefe”, la cual retrata un Great Place to Work como aquel donde los líderes logran los objetivos de la organización, donde las personas dan lo mejor de sí y en el que todos trabajan como un equipo, en un ambiente de confianza.

No pretendemos entrar en mayor detalle, pero todo lo anterior se mide, básicamente, mediante la realización de encuestas y evaluaciones a empleados y colaboradores, junto al análisis de los procesos y la cultura de la compañía. La etiqueta Great Place to Work goza de un prestigio significativo puesto que es una muy buena herramienta para la atracción y retención de talento.

De todo lo anterior se desprende intuitivamente que el diseño de una oficina, su configuración o su mobiliario sí guarda relación con el hecho de que una empresa sea considerada como un excelente lugar de trabajo. Aunque éstos sean aspectos que no necesariamente se aborden en las evaluaciones, es evidente que las condiciones físicas del lugar en el que se desarrolla el trabajo influyen mucho en lo que las personas dan de sí, en el buen ambiente, en el orgullo por la empresa o incluso en la confianza que sentimos hacia nuestros jefes. Veamos casos concretos.

Aspectos físicos del workplace que ayudan a ser un Great Place to Work

  • Abrir la oficina a la naturaleza. Introducir plantas en la oficina está demostrado que produce efectos positivos. Las plantas ayudan a limpiar el aire interior y amortiguan el ruido, dos factores claves para una mayor productividad.
  • Incrementar la iluminación natural. También es un hecho que la luz natural incrementa la alegría, disminuye el estrés e incluso nos hace ser más optimistas. Si la iluminación natural viene además acompañada de unas buenas vistas hacia el exterior, todavía mejor.
  • Aumentar el espacio colaborativo y facilitar el trabajo en equipo. Si una de las principales características de los Great Place to Work es que los empleados trabajen en equipo y que hasta les una un sentimiento de “familia”, ¿cómo se puede logar esto si cada uno trabaja aisladamente en su mesa o cubículo? Es vital que existan espacios donde poder reunirse y trabajar en grupo.
  • Inyectar algo de diversión, en su justa medida, claro está. Una mesa de ping-pong, un futbolín o una Xbox, para jugar en los descansos de las comidas, es una buena manera de fomentar el compañerismo y, si se nos permite la expresión, el buen rollo.

Llegado el final de este post, quizá sea el momento de valorar si tu empresa pudiera ser candidata a ser un excelente lugar de trabajo…