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¿Qué son las cubiertas verdes?

¿Qué son las cubiertas verdes? ¿Son una moda pasajera o verdaderamente cumplen una función que justifica su incorporación a naves logísticas, edificios de oficinas y centros comerciales? ¿Las cubiertas verdes tienen cabida en las estrategias de property management de propietarios e inversores de todo tipo de inmuebles?

La explicación de lo que son las cubiertas verdes —o cubiertas vegetales— es bien sencilla; imagina que escapas a la azotea del edificio de oficinas en el que trabajas para tomar el aire y que, en lugar de las habituales máquinas de aire acondicionado e instalaciones, topas con un bonito y frondoso jardín, con su correspondiente hierba, sus arreglos florales e incluso con sus poblados árboles. Si te sucede algo parecido, habrás dado con una cubierta verde y ésta no habrá brotado allí por casualidad.

Las cubiertas vegetales existen por las razones que exponemos a continuación, razones que tienen mucho que ver con el ámbito de la sostenibilidad y la eficiencia energética en edificios de toda tipología.

Cubiertas verdes en inmuebles; ¿por qué?

  • Para empezar, no hace falta recurrir a argumentos muy técnicos para justificar la existencia de un jardín en la cubierta de un edificio; ¿por qué no ofrecer a los inquilinos de un inmueble un espacio de ocio y esparcimiento al aire libre, sin que necesariamente deban bajar a la calle? ¿No crees que la lógica tras ello es aplastante? Los tejados suelen ser superficies infrautilizadas que, bien aprovechadas, aportan gran valor añadido al edificio.
  • Las cubiertas verdes, por definición, ayudan a reducir los gases de efecto invernadero. Los árboles y plantas absorben dióxido de carbono y sirven como filtro natural del aire que respiramos.
  • Las cubiertas verdes ayudan a reducir algo que se denomina como el efecto “isla urbana de calor”. Al reducir el número de superficies reflectantes de la cubierta del edificio —superficies de máquinas, metales y recubrimientos— es más fácil que el calor se disipe, en lugar de reflejarse en todas direcciones. La temperatura de las ciudades disminuiría drásticamente si se popularizara esta práctica.
  • Las cubiertas verdes retienen el agua de lluvia y ayudan a paliar los efectos de inundaciones o lluvias abundantes.
  • Son una manera excelente de aislar térmicamente los edificios. En verano, reducen la necesidad de uso del aire acondicionado y en invierno aíslan muy bien del frío y reducen el consumo energético necesario para calentar el interior de los inmuebles.
  • Según un estudio de la Escuela Técnica de Ingeniería Agronómica y del Medio Natural de la Universitat Politècnica de València, se puede ahorrar entre un 20 y un 50 por ciento del consumo requerido para enfriar un edificio gracias al uso de las cubiertas verdes.
  • Del mismo modo que las cubiertas verdes protegen térmicamente, también son una buena barrera frente a todo tipo de inclemencias meteorológicas. Protegen del viento, la erosión y en general, del desgaste. Ello conlleva un menor gasto en mantenimiento y reparación de los elementos que de otro modo quedarían más expuestos o desprotegidos.
  • No se puede negar que las cubiertas verdes aportan un valor añadido de responsabilidad social corporativa, cada vez más apreciado por usuarios e inversores. Las empresas gustan de iniciativas que hacen más productivos a sus empleados y que las ponen más en contacto con el medio natural.
  • Las cubiertas verdes ayudan a la biodiversidad, ofreciendo cobijo, comida y protección para las abejas. Recordemos que las abejas son imprescindibles para la polinización y que están desapareciendo rápidamente de los centros urbanos.
  • Aunque no sea su función principal, las cubiertas verdes son también susceptibles de aprovechamiento como huerto urbano.
  • Las cubiertas vegetales pueden ser un arma adicional de los departamentos de recursos humanos para atraer talento a sus empresas. En el mundo de hoy día, los tradicionales modelos de trabajo encorsetados están perdiendo la batalla frente a las nuevas tendencias del workplace. Espacios tales como las cubiertas verdes, muy susceptibles de ser empleadas como zonas de reunión y trabajo informal o colaborativo, cada vez son más apreciados.

Es posible que en la azotea de tu edificio exista un jardín y que todavía no lo sepas; ¿por qué no lo averiguas? En el más que probable caso de que no sea así, ¿por qué no propones su instalación a los propietarios del inmueble?