Entradas

Flagship una estrategia del retail que la grandes marcas estan consolidando

Flagship, una estrategia del retail que las grandes marcas están consolidando

Desde, aproximadamente, 2014, se ha ido extendiendo cada vez más la apertura de grandes tiendas
de las principales marcas en cada High Street de las ciudades más importantes del mundo. Estas
grandes tiendas no son, simplemente, grandes espacios propiedades de una u otra marca, sino que
suponen la máxima expresión de la imagen de las respectivas marcas. El nombre concreto de este
tipo de tiendas es «Flagship Store» y ha sido exportado desde Estados Unidos al resto del mundo,
como una de las recetas más eficaces contra la crisis de consumo.

Características de una Flagship
Como su propio nombre indica, son los buques insignia de las marcas en una determinada región, por
lo que deben ofrecer un valor añadido a sus clientes que no puedan encontrar ni en la competencia
ni en el resto de sus propios establecimientos. Por ello, las diferentes marcas llevan a cabo un gran
despliegue de medios para dotar al local de una decoración vanguardista y determinadas ventajas
exclusivas.
Entre las ventajas y características que diferencian a estas tiendas del resto, destacan:
-Suelen disponer de todo el catálogo de sus productos y con mayores descuentos.
-Aquí, se pueden encontrar los primeros modelos de cada temporada o las últimas novedades de la
marca.
-También ofrecen experiencias ajenas a la venta, como, por ejemplo, spas y restauración, así como
realidad virtual. Todo ello no está enfocado a vender, sino a atraer al público y que este compre
inmerso en un ambiente de disfrute para sus sentidos.
-Los locales suelen ser grandes superficies diáfanas situadas en la High Street de la ciudad o, lo que
es igual, en las calles de mayor actividad comercial y empresarial de las ciudades más importantes.

Presente y futuro de las Flagship Stores
Las Flagship Stores han demostrado una gran eficacia en el mundo del retail. No en vano, esta nueva
forma de vender la imagen de una empresa nació como respuesta a la crisis y, a la vista de los
resultados, parece que lo que fue una tendencia será la tónica general.
Entre los grandes ejemplos de Flagship Stores que se pueden citar sobresalen las de Apple, Ralph
Lauren y Microsoft, en Nueva York; Asics, en Barcelona; Primark, Zara y Apple, en Madrid; Burberry,
en Londres; Nike, en Budapest; y Converse, en Boston.
A pesar del éxito de estas Flagship Stores, no parece probable que vayan a desplazarse a los centros
comerciales que proliferaron en las afueras de las ciudades, en la época de bonanza económica,
pues tales centros siguen funcionando como polos de atracción comercial. En consecuencia, todo
apunta a la convivencia de ambos sistemas de venta, pues no se debe olvidar que el principal
cometido de una flagship es actuar como máximo exponente de la marca.

Elegir el local comercial perfecto para tu negocio

Elegir el local comercial perfecto para tu negocio

¿Cómo elegir el local comercial correcto? ¿Cómo acertar en cuestión de localización, tamaño y longitud de fachada? ¿Existe alguna metodología a seguir que sirva para no equivocarse en la búsqueda y selección? ¿Es imprescindible la ayuda de un profesional o es tan sencillo como buscar carteles a pie de calle o anuncios en internet y llamar por teléfono a los anunciantes? Si regentas una tienda o negocio, es probable que en algún momento te hayas formulado preguntas como éstas.

Los costes de adecuación de un local comercial y la puesta en funcionamiento de una tienda son altos (o muy altos). Dependiendo de qué productos o servicios ofrezcas al público, dichos costes de implantación pueden ser incluso más altos que los de una oficina y, para mayor gravedad, los contratos de arrendamiento de los locales suelen ser más largos que los de las oficinas. Todo esto supone un compromiso mayor con la inversión, haciendo que elegir el local comercial correcto sea un asunto de suma importancia; una buena decisión en este sentido esconde muchas veces la llave del éxito.

Debido a ello, nuestro propósito de hoy es darte algunos consejos para elegir el local comercial idóneo y que la aventura de abrir una tienda, un restaurante, un gimnasio o un parque infantil (por citar sólo algunos ejemplos) arranque con buen pie y que la derivada inmobiliaria de tu negocio no sea un lastre para el negocio, sino todo lo contrario.

Vaya por delante que hoy no cubriremos los aspectos normativos relacionados con la licencia de apertura de los locales comerciales, por haber sido tratados aquí anteriormente.

Elegir el local comercial perfecto; “lo que bien empieza, bien acaba”

1.- Visualiza el espacio. Antes de ni siquiera pensar en localizaciones para tu tienda, has de hacer un esfuerzo por imaginar y visualizar el espacio. ¿Qué vas a vender o qué servicios vas a ofrecer? ¿Vas a exponer mercancía o productos? ¿Cómo captas los clientes? ¿Necesitas llamar la atención de los transeúntes con un escaparate que sea visible? ¿Precisas superficie de almacén o trastienda?

Estas preguntas son fundamentales llegado el momento de elegir el local comercial y su objetivo es empezar a comprender qué superficie o tamaño de local necesitas, así como qué configuración ha de tener.

2.- Estudia la demografía. Luego vuelve a estudiar la demografía. ¡Y no olvides estudiar la demografía! Aunque empleemos el humor para recalcar este punto, no podemos ser más serios al insistir en ello. Elegir el local comercial perfecto depende en su mayor medida de que conozcas bien quiénes son tus clientes potenciales, qué patrones de consumo siguen, cuál es su poder adquisitivo, dónde viven, qué edad tienen o de qué género son. Hasta que no entiendas de manera clara y meridiana quién es tu comprador “tipo”, es inútil hacer cábalas sobre qué local comercial te conviene más.

3.- Analiza a la competencia. ¿Quiénes son tus competidores y dónde están? ¿Compiten directamente con tu modelo de negocio o podrían ser complementarios al tuyo? ¿Hay una alta concentración de tiendas similares a la tuya en las zonas o calles que estás estudiando?

En este apartado será determinante la sensibilidad y conocimiento que tengas del sector en el que operas, para detectar posibles cambios en modas o tendencias que puedan jugar a tu favor o en tu contra. Por ejemplo, en ocasiones las tiendas de un determinado sector se agrupan por barrios o zonas, atrayendo mucho público del que tu negocio se podría beneficiar. Ahora bien, para ello deberás ser capaz de ofrecer algo diferente y distintivo que invite a la gente a entrar en tu local, en lugar de -o además de- hacerlo en el del vecino.

4.- Averigua si existe alguna asociación de comerciantes en la zona, así como qué beneficios comporta pertenecer a ella. Existen agrupaciones muy activas, con acciones llamativas de promoción del área comercial en la que se encuentran. También son una buena manera de defender los derechos de una colectividad, en cuestiones como limpieza urbana, obras en la vía pública, etc.

5.- Conoce los accesos mediante transporte público, así como con transporte privado; ¿existen líneas de autobús o metro cercanas? ¿Hay oferta de aparcamiento en la zona? ¿Qué distancia hay que andar desde la parada o parking más cercano? Si es preciso, conoce todas las zonas que estás estudiando, y conócelas empleando todos los medios de transporte, todos los días de la semana. De nada sirve que sea muy fácil aparcar delante de tu futura tienda en días entre semana, si el grueso de tus ventas se concentrará en sábado y domingo, cuando aparcar es harto complicado.

6.- Intenta conocer los planes urbanísticos futuros de las zonas que estás estudiando, antes de elegir el local comercial y comprometerte con él. ¿Se van a producir obras en el barrio que podrían impactar en tus ventas? ¿Se va a soterrar alguna calle o peatonalizar alguna zona? ¿Podrían darse obras que molestaran a los viandantes o que complicaran el acceso a tu tienda?

Busca toda la información que puedas en internet, pero recomendamos también que consultes a la asociación de comerciantes correspondiente (si existe) o que entres en alguna tienda vecina y preguntes por ello; recibirás información, casi con toda seguridad desinteresada y de primera mano.

Realizadas las averiguaciones anteriores y hechas todas las pesquisas necesarias, es el momento de levantar el teléfono y empezar a llamar a los números que hayas visto en carteles por la calle o que hayas localizado a través de nuestro buscador.

Tampoco es éste un mal momento para llamar a un profesional inmobiliario que te pueda asesorar…

Buena suerte.

La licencia de apertura en un local comercial

Buscar un local comercial es, a primera vista, sencillo, ¿no? Los locales comerciales están todos a pie de calle y es muy fácil discernir los que están disponibles de los que no lo están. Un local vacío es muy probable que cuente con un gran cartel anunciando el teléfono del propietario o intermediario y no tienes más que llamar, citarte con quien corresponda y valorar la adecuación del inmueble a tus necesidades.

Si repites la operación anterior y visitas suficientes locales, dispondrás de los datos necesarios para tomar una decisión meditada, razonada e informada. Procedes a negociar y firmar el contrato de arrendamiento y conseguido este primer hito del gran sueño de abrir tu propio negocio, decides buscar un técnico que te ayude con las obras del local y con la consecución de la pertinente licencia de apertura.

Si el relato anterior coincide más o menos con tu situación o con lo que tienes planeado hacer, es nuestra obligación decirte que hay una forma mucho más prudente (¡y correcta!) de proceder.

La licencia de apertura; empezar la casa por el tejado

A veces nos dejamos llevar por la euforia cuando encontramos “el local de nuestros sueños” pero la obtención de la licencia de apertura puede suponer un gran escollo y su obtención es imprescindible para iniciar tu actividad. De aquí se desprende nuestro primer consejo: localiza un técnico para estudiar tu licencia de apertura ANTES de comprometerte con cualquier local comercial.

Para empezar, es posible que la actividad que pretendes realizar en el local ni siquiera esté permitida urbanísticamente y que, en ningún caso, optes a una licencia de apertura. La segunda gran limitación es que la comunidad de propietarios del edificio en el que se encuentra el local tampoco permita tu actividad. ¿Imaginas el sofoco de descubrir esto DESPUÉS de firmar un contrato de alquiler?

Ahora bien, suponiendo que urbanísticamente tu actividad esté permitida y que la comunidad de propietarios tampoco se oponga, es muy probable que el local necesite ser adaptado a la normativa vigente en ese momento.

Las posibles obras de adaptación necesarias cubren aspectos tales como el control de incendios y el acceso para minusválidos, pero también hay que cumplir en materia de aislamiento térmico, evacuación de humos, aislamiento acústico, salubridad, climatización, ventilación y accesos. Éstos de hecho son sólo ejemplos de una larga lista de requisitos con los que tu local deberá cumplir; ¿has tenido en cuenta el coste derivado de las potenciales obras de adaptación que deberás acometer para adaptar el local comercial a normativa y conseguir por ende la licencia de apertura?

El asunto se complica más todavía puesto que la normativa y los requisitos para conseguir la licencia de apertura pueden variar significativamente según el municipio en el que te encuentres.

La licencia de apertura; algunas puntualizaciones

Queremos por ello hacerte algunas puntualizaciones que esperemos allanen el camino y que te sirvan para entender mejor el proceso de obtención de la licencia de apertura.

1.- Si la actividad de tu local es considerada por la ley como “inocua”, el proceso será más barato y rápido. Una actividad inocua es aquella que no provoca ni daños ni molestias a los vecinos o a los ciudadanos en general (una tienda de zapatos, por ejemplo).

2.- Si la actividad de tu local es considerada por la ley como “calificada”, quizá tengas que invertir más dinero y tiempo del que esperabas para conseguir la licencia de apertura. Una actividad calificada, en contraposición a la inocua, sí puede provocar molestias y hasta resultar peligrosa (un restaurante, por ejemplo), debiéndose eliminar los riesgos potenciales inherentes a dicha actividad.

3.- No se puede desarrollar actividad en el local hasta que sea concedida la licencia de apertura. Sin excepción.

4.- Has de tramitar la petición de licencia en la localidad en la que se vaya a instaurar el negocio.

5.- Para actividades inocuas y con carácter general, éstos son los documentos a presentar:

  • Planos de emplazamiento, planta y sección del local, con detalle de los elementos de control de incendios (extintores, salidas y luces de emergencia, etc.)
  • Documento que acredite la posesión del local (en arrendamiento o en propiedad)

6.- Para las actividades calificadas:

  • Relación de los vecinos colindantes al local comercial
  • Proyecto firmado por un técnico (un arquitecto, un arquitecto técnico o un ingeniero, por ejemplo) especializado y con competencia. En este proyecto se detallarán las medidas y actuaciones necesarias para adaptar el local comercial a las normativas detalladas anteriormente.

7.- Todo lo anterior aplica también en ampliaciones de locales y en traspasos.

Como conclusión, insistir en que estos consejos y recomendaciones están escritos pensando en la generalidad de la licencia de apertura. Cada circunstancia particular será diferente y requerirá acciones específicas. Es vital que te lleves de aquí un mensaje primordial; nunca asumas compromisos con el propietario de ningún inmueble hasta haber hecho la consulta pertinente con un técnico especializado.

¡Hasta pronto!