Optimización de espacio en locales comerciales y hostelería

Es posible tener un restaurante o un local comercial con el mejor menú o los mejores productos. También puede ser que se encuentren en pleno centro de la ciudad y con los precios más competitivos, pero si no despiertan ningún tipo de interés, de nada sirve.

Disponer de un amplio local es el sueño de la mayoría. No obstante, esto no es siempre posible. Aun así, esto no debe ser ningún obstáculo. En la actualidad, existe el denominado interiorismo comercial a través del que se proyectan todo tipo de espacios atendiendo a la iluminación, las formas, los colores o los materiales.

Tener en cuenta el exterior y la iluminación

Un buen consejo, si la ley lo permite, es el de aprovechar el espacio de entrada a los locales tanto comerciales como de hostelería, para atraer todas las miradas. En el exterior, las plantas, las pizarras con buenas frases u originales carteles, por ejemplo, sirven para hacerle una descripción al cliente de qué se va a encontrar en el interior del negocio.

La luz es básica también en los espacios pequeños. Si hay luz natural, se debe aprovechar lo más posible. Unas vidrieras permiten que entre el máximo de luz. Si, por el contrario, da demasiado sol en la fachada se puede optar por un toldo.

Pensar en vertical y utilizar los colores

Para dar sensación de amplitud espacial se recomienda colocar los productos en distintos niveles. Otra estrategia para tener presente es la del aprovechamiento del techo y de las paredes. Estas últimas pueden servir para colgar estanterías, elementos decorativos o ilustraciones, que vayan en consonancia con la estética de la marca.

En cuanto a los colores, en los espacios pequeños se aconsejan los claros porque dan mayor visión espacial. Los colores fuego, amarillo y rojo se deben evitar, dado que son muy estimulantes y empequeñecen cualquier espacio. Si se utilizan será en rincones pequeños.

La importancia del mobiliario

Las miradas deben estar centradas en el producto tanto en lo concerniente a alimentación y bebidas como a la venta de un determinado artículo. Por ello, es aconsejable no emplear materiales que resten espacio y resalten demasiado.

Es mejor utilizar siempre elementos naturales, como las cerámicas y las maderas en tonos neutros, sin recargar los espacios.

El mobiliario puede ser hecho a medida, convertible o dinámico para ganar espacio. Esto permite que haya variaciones en la decoración y una funcionalidad mayor.

Son muy importantes, en lo que a locales de hostelería se refiere, las sillas. Estas deben ser lo bastante cómodas y amplias para que los clientes estén a gusto. El respaldo se recomienda que sea alto, lo que también garantiza la comodidad del comensal en el transcurso de su estancia. No obstante, no deben impedir el trabajo de los camareros.