La supervivencia de los centros comerciales

La supervivencia de los centros comerciales

En un post reciente versábamos sobre las tendencias imperantes en el sector del retail y sin reparo empleábamos el apelativo de “imparables” para definirlas. Teniendo en cuenta que el protagonismo de la venta on-line es ciertamente “unstoppable” y que su peso específico en relación a la venta física en tienda es cada vez mayor, cabe preguntarse por la supervivencia de los centros comerciales; ¿está su modelo de negocio agotado y abocado al fracaso? ¿Tiene sentido que sigan proliferando como setas grandes superficies cuando nuestra tendencia es, cada vez más, la de hacer la compra desde la comodidad de nuestros hogares? ¿Seguiremos acudiendo a una tienda para comprar ropa cuando podamos imprimirnos las prendas con la impresora 3d de casa?

La impresión 3d doméstica de todo tipo de productos está todavía por llegar y puede que creas que queda lejana en el tiempo, pero su uso cotidiano está a la vuelta de la esquina y representa solamente uno de los muchos factores que condicionarán la futura supervivencia de los centros comerciales. La pregunta es pues clara: ¿qué van a hacer los propietarios y promotores de centros comerciales al respecto? ¿Qué papel juegan los retailers en la ecuación?

Los centros comerciales dan la batalla

  • Si no puedes con tu enemigo, únete a él (“If you can’t beat ‘em, join ‘em!”). Asumida la realidad de que la tecnología es imbatible, la supervivencia de los centros comerciales pasa por abrazar los avances tecnológicos en lugar de combatirlos. Muchos gestores y retailers comienzan a incorporar en sus centros y tiendas innovaciones digitales dirigidas a recuperar a los clientes de antaño, hoy día recluidos en casa frente a la pantalla del ordenador.

Por ejemplo, algunos operadores de moda integran en sus probadores de ropa terminales de comunicación con el personal de la tienda, así como pantallas táctiles para consultar la disponibilidad de otras prendas, colores y stock. Otros retailers empiezan a ofrecer espacio físico en sus tiendas a marcas con las que antes competían y que hasta la fecha solamente vendían por internet. El objetivo es que los centros comerciales se beneficien de la afluencia de los compradores on-line, en contraposición a la tendencia preponderante contraria, consistente en que muchos clientes acuden a una tienda física sólo para tocar y probar un producto que luego comprarán por internet (el fenómeno denominado “showrooming”).

  • Los lavados de cara son imperativos para la supervivencia de los centros comerciales. Es muy fácil quedarse atrás en aspectos tales como la decoración, la iluminación, la sostenibilidad o la accesibilidad y ésta es una realidad asumida por propietarios y promotores. Teniendo en cuenta la concentración creciente del sector y la arrolladora competencia de la venta on-line, es imprescindible la renovación y puesta al día de los espacios si se quiere retener y atraer al cliente. La luminosidad, los espacios abiertos, la iluminación LED y los colores neutros son algunas de las tendencias más populares en este sentido.

 

  • El centro comercial como destino. Convertir el centro comercial en una experiencia para el usuario no es una estrategia nueva pero, ante la caída de las ventas en tienda física, está tomando impulso nuevo. Ya no es suficiente ofrecer accesos cómodos y buenos precios; el objetivo es que el cliente visite el centro también por otros motivos, invitándole a participar en eventos, conciertos, atracciones, concursos o sorteos. La existencia de zonas verdes, jardines y zonas exteriores para pasear (e incluso deambular) son cada vez más valoradas por el público y una excelente manera de atraer clientes potenciales. La supervivencia de los centros comerciales sigue pues dependiendo del ocio y esparcimiento del visitante.
  • La sostenibilidad como elemento de venta. El uso de materiales sostenibles, las terminaciones en madera, los productos nobles o reciclados, las iluminaciones de tipo LED o el máximo aprovechamiento de la luz natural son características cada vez más apreciadas por los visitantes de los centros comerciales y particularmente por el público femenino, según diversos estudios sobre la cuestión. Este dato es de especial relevancia, teniendo en cuenta que casi el 85% de las compras en centros comerciales son realizadas por mujeres.

 

  • Un mix comercial cada vez más heterogéneo. Para la supervivencia de los centros comerciales éstos deberán adaptarse a una población cada vez más heterogénea en cuanto a sus niveles de poder adquisitivo. La brecha existente entre los que más tienen y los que menos tienen es cada vez mayor, un hecho que no pasan por alto los propietarios y gestores de centros comerciales. Es por ello que progresivamente será más habitual encontrar tiendas low-cost junto a operadores de artículos de lujo. El visitante sabrá apreciar este eclecticismo comercial y hará que el atractivo del conjunto sea mayor para un segmento de la población también más amplio.

Como conclusión, diríamos que al comprador siempre se le han de dar facilidades en la compra, pero ésta deberá producirse en un entorno agradable y que sea respetuoso con el medioambiente. La tecnología estará cada vez más presente en el proceso comercial, pero facilitándola y no obstaculizándola; la supervivencia de los centros comerciales dependerá en gran medida de ello.

¿Qué opinas? ¿Sigues yendo a los centros comerciales tanto como antes? ¿Estás aumentando el número de compras que haces on-line? ¡Cuéntanos tu experiencia!