La licencia de apertura en un local comercial

Buscar un local comercial es, a primera vista, sencillo, ¿no? Los locales comerciales están todos a pie de calle y es muy fácil discernir los que están disponibles de los que no lo están. Un local vacío es muy probable que cuente con un gran cartel anunciando el teléfono del propietario o intermediario y no tienes más que llamar, citarte con quien corresponda y valorar la adecuación del inmueble a tus necesidades.

Si repites la operación anterior y visitas suficientes locales, dispondrás de los datos necesarios para tomar una decisión meditada, razonada e informada. Procedes a negociar y firmar el contrato de arrendamiento y conseguido este primer hito del gran sueño de abrir tu propio negocio, decides buscar un técnico que te ayude con las obras del local y con la consecución de la pertinente licencia de apertura.

Si el relato anterior coincide más o menos con tu situación o con lo que tienes planeado hacer, es nuestra obligación decirte que hay una forma mucho más prudente (¡y correcta!) de proceder.

La licencia de apertura; empezar la casa por el tejado

A veces nos dejamos llevar por la euforia cuando encontramos “el local de nuestros sueños” pero la obtención de la licencia de apertura puede suponer un gran escollo y su obtención es imprescindible para iniciar tu actividad. De aquí se desprende nuestro primer consejo: localiza un técnico para estudiar tu licencia de apertura ANTES de comprometerte con cualquier local comercial.

Para empezar, es posible que la actividad que pretendes realizar en el local ni siquiera esté permitida urbanísticamente y que, en ningún caso, optes a una licencia de apertura. La segunda gran limitación es que la comunidad de propietarios del edificio en el que se encuentra el local tampoco permita tu actividad. ¿Imaginas el sofoco de descubrir esto DESPUÉS de firmar un contrato de alquiler?

Ahora bien, suponiendo que urbanísticamente tu actividad esté permitida y que la comunidad de propietarios tampoco se oponga, es muy probable que el local necesite ser adaptado a la normativa vigente en ese momento.

Las posibles obras de adaptación necesarias cubren aspectos tales como el control de incendios y el acceso para minusválidos, pero también hay que cumplir en materia de aislamiento térmico, evacuación de humos, aislamiento acústico, salubridad, climatización, ventilación y accesos. Éstos de hecho son sólo ejemplos de una larga lista de requisitos con los que tu local deberá cumplir; ¿has tenido en cuenta el coste derivado de las potenciales obras de adaptación que deberás acometer para adaptar el local comercial a normativa y conseguir por ende la licencia de apertura?

El asunto se complica más todavía puesto que la normativa y los requisitos para conseguir la licencia de apertura pueden variar significativamente según el municipio en el que te encuentres.

La licencia de apertura; algunas puntualizaciones

Queremos por ello hacerte algunas puntualizaciones que esperemos allanen el camino y que te sirvan para entender mejor el proceso de obtención de la licencia de apertura.

1.- Si la actividad de tu local es considerada por la ley como “inocua”, el proceso será más barato y rápido. Una actividad inocua es aquella que no provoca ni daños ni molestias a los vecinos o a los ciudadanos en general (una tienda de zapatos, por ejemplo).

2.- Si la actividad de tu local es considerada por la ley como “calificada”, quizá tengas que invertir más dinero y tiempo del que esperabas para conseguir la licencia de apertura. Una actividad calificada, en contraposición a la inocua, sí puede provocar molestias y hasta resultar peligrosa (un restaurante, por ejemplo), debiéndose eliminar los riesgos potenciales inherentes a dicha actividad.

3.- No se puede desarrollar actividad en el local hasta que sea concedida la licencia de apertura. Sin excepción.

4.- Has de tramitar la petición de licencia en la localidad en la que se vaya a instaurar el negocio.

5.- Para actividades inocuas y con carácter general, éstos son los documentos a presentar:

  • Planos de emplazamiento, planta y sección del local, con detalle de los elementos de control de incendios (extintores, salidas y luces de emergencia, etc.)
  • Documento que acredite la posesión del local (en arrendamiento o en propiedad)

6.- Para las actividades calificadas:

  • Relación de los vecinos colindantes al local comercial
  • Proyecto firmado por un técnico (un arquitecto, un arquitecto técnico o un ingeniero, por ejemplo) especializado y con competencia. En este proyecto se detallarán las medidas y actuaciones necesarias para adaptar el local comercial a las normativas detalladas anteriormente.

7.- Todo lo anterior aplica también en ampliaciones de locales y en traspasos.

Como conclusión, insistir en que estos consejos y recomendaciones están escritos pensando en la generalidad de la licencia de apertura. Cada circunstancia particular será diferente y requerirá acciones específicas. Es vital que te lleves de aquí un mensaje primordial; nunca asumas compromisos con el propietario de ningún inmueble hasta haber hecho la consulta pertinente con un técnico especializado.

¡Hasta pronto!

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