oficina disponible para el alquiler

El crecimiento en los alquileres de oficinas, ¿oportunidad de inversión?

Tras unos años nefastos para el sector inmobiliario, en los últimos años se ha ido experimentando un crecimiento económico que está haciendo repuntar el mercado. Esto se debe en gran medida gracias a los alquileres turísticos, ya que, han sido muchos los que han invertido en viviendas para darle este uso, pero otra oportunidad de inversión que está en alza es la compraventa de oficinas.

¿Por qué la compra de oficinas es una buena inversión en este momento?

Los datos del primer trimestre de 2017 son rotundos, por ejemplo, en Madrid, los alquileres de oficinas aumentaron un 62 %, además los precios de los arrendamientos de oficinas han crecido de forma generalizada. En Barcelona, también se ha experimentado un crecimiento destacable en la contratación bruta de oficinas, un 29 % respecto al año anterior. Y en ciudades como Valencia, Málaga, Granada y Sevilla, también se registran datos muy positivos, que avalan la oportunidad de inversión.

Esto se debe, según la agencia Aguirre Newman, a las buenas expectativas empresariales y el crecimiento de los negocios en Internet. Pero, las expectativas siguen siendo buenas, ya que, debido a la creciente demanda y a la poca disponibilidad de inmuebles dedicados a este uso, los precios siguen subiendo. La subida de las rentas en los alquileres ha provocado que el precio medio por metro cuadrado de oficinas en Madrid sea de 28,50 €/m2/mes, aunque algunos contratos han llegado a los 35 €/m2/mes. Por otro lado, en Barcelona los precios se sitúan en una media de 18,50 €/m2/mes.

Esta tendencia ha provocado que muchas empresas, incluso particulares, decidan rehabilitar edificios y viviendas en venta, para introducirse en el mercado inmobiliario de oficinas. De esta manera, la rentabilidad es notable, ya que, edificios que se habían devaluado, con una rehabilitación sencilla para uso empresarial, se revalorizan día a día.

Según la agencia Aguirre Newman, las expectativas hasta finales de 2018 son positivas, debido a la correlación entre el crecimiento del PIB y el comportamiento en el mercado de oficinas. En Madrid, se esperan superar los 500.000 m2 de contratación bruta para oficinas, además de una subida generalizada en los precios debido a la disminución de la disponibilidad. Por otro lado, en Barcelona, se prevén que se alcanzarán los 390.000 m2 para finales de 2017.

Cómo cabe esperar, las operaciones más grandes y la rehabilitación de edificios, han sido efectuadas, en su mayoría, por los fondos de inversión y las Socimis. Pero también destacan las oportunidades que hay para pequeños inversores, sobre todo, en zonas menos céntricas, donde muchas PYMES buscan una oficina en la que establecerse de manera más económica. Las oportunidades son múltiples, y la rentabilidad que se espera permite ser optimistas a inversores, que siguen en busca de inmuebles a los que sacarle rentabilidad.

Los locales de la zona centrica recuperan la actividad gracias a las grandes cadenas

Las grandes superficies instaladas en el extrarradio ya no están de moda. Ahora son los locales de la zona centrica los que concentran a mayor número de potenciales clientes. Por eso las grandes marcas han cambiado su estrategia de expansión. La primera en ver el cambio de tendencia fue Carrefour, que hace diez años situó sus nuevas aperturas en locales más pequeños del centro de la ciudad. En 2017, el 80 % de los consumidores no quiere tardar más de 10 minutos en llegar a la tienda o al eje comercial.

Leroy Merlin, hábitos del cliente como motor de avance

Recientemente, Leroy Merlin anunció la apertura de un nuevo establecimiento en el centro de Barcelona, muy cerca de donde ya está instalado MediaMarkt, y también en Madrid, en un local cercano al paseo de la Castellana. Según Juan Sevillano, director de desarrollo de Leroy Merlin España, “la idea es continuar la expansión en la zona centro de otras capitales de España”. Según indica la propia empresa, esta nueva estrategia responde al cambio de hábitos de sus clientes, que no quieren perder más de 10 minutos en el trayecto hasta la tienda.

Ikea, el centro urbano como banco de pruebas

Ikea es otra de las empresas del sector retail que se ha sumado a la tendencia urbana. La apertura en la céntrica y exclusiva calle Serrano de Madrid se debe a un cambio de estrategia: “como respuesta a lo que demandan los clientes, estamos más cerca de ellos, nos adaptamos a los nuevos hábitos de compra y facilitamos los servicios de personalización y asesoramiento”, asegura la empresa en un comunicado al que se puede acceder a través de su página web.

El caso de Ikea es bastante peculiar. El local del centro de Madrid sirve también como laboratorio de nuevas experiencias de compra que, en función del feedback de los clientes, podrían instaurar en otros centros Ikea de España.

Decathlon, desarrollo basado en la cercanía con los clientes

Por último, otra de las grandes firmas que apuesta firme por la expansión en los centros urbanos es Decathlon. En la memoria de actividad de 2016 detallan que, de las 18 nuevas aperturas en nuestro país, 12 fueron bajo el sello “Decathlon City”, en los ejes comerciales del centro y en locales de menor tamaño. La empresa francesa mantiene desde hace años una estrategia comercial fundamentada en la “búsqueda de cercanía con sus clientes”

Los grandes ejes comerciales han recuperado clientes porque los consumidores priman el tiempo al precio o la variedad. Las estrategias comerciales y también de expansión y desarrollo de las grandes superficies han superado un punto de inflexión: tras el auge de los centros comerciales en la periferia, ahora las marcas vuelven a los locales urbanos para reconquistar a sus clientes.

Las grandes superficies instaladas en el extrarradio ya no están de moda. Ahora son los locales de la zona centrica los que concentran a mayor número de potenciales clientes. Por eso las grandes marcas han cambiado su estrategia de expansión. La primera en ver el cambio de tendencia fue Carrefour, que hace diez años situó sus nuevas aperturas en locales más pequeños del centro de la ciudad. En 2017, el 80 % de los consumidores no quiere tardar más de 10 minutos en llegar a la tienda o al eje comercial.

Leroy Merlin, hábitos del cliente como motor de avance

Recientemente, Leroy Merlin anunció la apertura de un nuevo establecimiento en el centro de Barcelona, muy cerca de donde ya está instalado MediaMarkt, y también en Madrid, en un local cercano al paseo de la Castellana. Según Juan Sevillano, director de desarrollo de Leroy Merlin España, “la idea es continuar la expansión en la zona centro de otras capitales de España”. Según indica la propia empresa, esta nueva estrategia responde al cambio de hábitos de sus clientes, que no quieren perder más de 10 minutos en el trayecto hasta la tienda.

Ikea, el centro urbano como banco de pruebas

Ikea es otra de las empresas del sector retail que se ha sumado a la tendencia urbana. La apertura en la céntrica y exclusiva calle Serrano de Madrid se debe a un cambio de estrategia: “como respuesta a lo que demandan los clientes, estamos más cerca de ellos, nos adaptamos a los nuevos hábitos de compra y facilitamos los servicios de personalización y asesoramiento”, asegura la empresa en un comunicado al que se puede acceder a través de su página web.

El caso de Ikea es bastante peculiar. El local del centro de Madrid sirve también como laboratorio de nuevas experiencias de compra que, en función del feedback de los clientes, podrían instaurar en otros centros Ikea de España.

Decathlon, desarrollo basado en la cercanía con los clientes

Por último, otra de las grandes firmas que apuesta firme por la expansión en los centros urbanos es Decathlon. En la memoria de actividad de 2016 detallan que, de las 18 nuevas aperturas en nuestro país, 12 fueron bajo el sello “Decathlon City”, en los ejes comerciales del centro y en locales de menor tamaño. La empresa francesa mantiene desde hace años una estrategia comercial fundamentada en la “búsqueda de cercanía con sus clientes”

Los grandes ejes comerciales han recuperado clientes porque los consumidores priman el tiempo al precio o la variedad. Las estrategias comerciales y también de expansión y desarrollo de las grandes superficies han superado un punto de inflexión: tras el auge de los centros comerciales en la periferia, ahora las marcas vuelven a los locales urbanos para reconquistar a sus clientes.

 

Optimizar el espacio en oficinas abiertas o cerradas

La organización y el aprovechamiento del espacio son aspectos esenciales a la hora de diseñar una oficina, ya sea un lugar de trabajo en el que se atiende al público o uno en el que solo los trabajadores tienen acceso.

Hay muchos tipos de oficinas, dependiendo de la labor que en ella se realice, su número de empleados o de clientela potencial, los metros con los que cuente, etc.

Debemos atender a múltiples variables para conseguir un equilibrio perfecto entre estética, funcionalidad y comodidad del espacio de trabajo, favoreciendo así un buen ambiente laboral y un fomento de la productividad que se verá reflejado en las cuentas de la empresa.

Aspectos esenciales del diseño de oficinas

Factores como una buena iluminación, la elección de los colores adecuados en las paredes y mobiliario de cada espacio, la existencia de zonas de descanso o la ergonomía de los asientos convertirán nuestra oficina en un espacio agradable. Algo de suma importancia, pues es el lugar donde pasamos buena parte del día.

A la hora de buscar una mejor optimización del espacio de la oficina es esencial el papel del mobiliario. Debemos exigirle que se adapte perfectamente a las actividades que se desempeñen, que pueden ser diversas dependiendo, por ejemplo, de si se trata oficinas abiertas o cerradas al público, lo que implica una u otra distribución y una mayor o menor necesidad de amplitud en las zonas de paso.

Los muebles han de ser sólidos para asumir la carga de trabajo diario constante, versátiles para ser capaces de asumir cualquier cambio que se produzca en la oficina, de una estética limpia que favorezca la concentración y, desde luego, funcionales, para beneficiar en todo momento el cumplimiento de las tareas y facilitar el mantenimiento del orden.

Hoy en día, cualquier oficina cuenta con escritorios donde se desarrolla gran parte del trabajo. La importancia de las telecomunicaciones hace imprescindible la presencia de un ordenador y, posiblemente, otros equipos electrónicos, lo que convierte en vital que las mesas cuenten con el espacio suficiente dedicado a la computadora y a todo el cableado que conlleva. Un buen sistema de conectividad que facilite la alimentación eléctrica y mantenga los cables a raya será un valor seguro a la hora de optimizar el espacio de un despacho.

Las estanterías, armarios y cajoneras serán aliados perfectos para garantizar el espacio de almacenamiento y ayudar a mantener el orden en las zonas de trabajo activo.

Las nuevas tendencias en el diseño de oficinas tienden a primar los espacios abiertos, sin barreras físicas ni espacios jerarquizados y donde el flujo de personas sea natural. Esto favorece ampliamente al aprovechamiento del espacio, pues lo libera de tabiques y cubículos.

Estas son algunas de las claves para hacer un uso eficaz de nuestra oficina y conseguir un espacio de trabajo óptimo.

Optimización de espacio en locales comerciales y hostelería

Es posible tener un restaurante o un local comercial con el mejor menú o los mejores productos. También puede ser que se encuentren en pleno centro de la ciudad y con los precios más competitivos, pero si no despiertan ningún tipo de interés, de nada sirve.

Disponer de un amplio local es el sueño de la mayoría. No obstante, esto no es siempre posible. Aun así, esto no debe ser ningún obstáculo. En la actualidad, existe el denominado interiorismo comercial a través del que se proyectan todo tipo de espacios atendiendo a la iluminación, las formas, los colores o los materiales.

Tener en cuenta el exterior y la iluminación

Un buen consejo, si la ley lo permite, es el de aprovechar el espacio de entrada a los locales tanto comerciales como de hostelería, para atraer todas las miradas. En el exterior, las plantas, las pizarras con buenas frases u originales carteles, por ejemplo, sirven para hacerle una descripción al cliente de qué se va a encontrar en el interior del negocio.

La luz es básica también en los espacios pequeños. Si hay luz natural, se debe aprovechar lo más posible. Unas vidrieras permiten que entre el máximo de luz. Si, por el contrario, da demasiado sol en la fachada se puede optar por un toldo.

Pensar en vertical y utilizar los colores

Para dar sensación de amplitud espacial se recomienda colocar los productos en distintos niveles. Otra estrategia para tener presente es la del aprovechamiento del techo y de las paredes. Estas últimas pueden servir para colgar estanterías, elementos decorativos o ilustraciones, que vayan en consonancia con la estética de la marca.

En cuanto a los colores, en los espacios pequeños se aconsejan los claros porque dan mayor visión espacial. Los colores fuego, amarillo y rojo se deben evitar, dado que son muy estimulantes y empequeñecen cualquier espacio. Si se utilizan será en rincones pequeños.

La importancia del mobiliario

Las miradas deben estar centradas en el producto tanto en lo concerniente a alimentación y bebidas como a la venta de un determinado artículo. Por ello, es aconsejable no emplear materiales que resten espacio y resalten demasiado.

Es mejor utilizar siempre elementos naturales, como las cerámicas y las maderas en tonos neutros, sin recargar los espacios.

El mobiliario puede ser hecho a medida, convertible o dinámico para ganar espacio. Esto permite que haya variaciones en la decoración y una funcionalidad mayor.

Son muy importantes, en lo que a locales de hostelería se refiere, las sillas. Estas deben ser lo bastante cómodas y amplias para que los clientes estén a gusto. El respaldo se recomienda que sea alto, lo que también garantiza la comodidad del comensal en el transcurso de su estancia. No obstante, no deben impedir el trabajo de los camareros.

Ante los nuevos retos de la logística urbana

La logística urbana es la actividad que comprende los movimientos derivados del desarrollo comercial de las ciudades, así como el almacenamiento y suministro de los productos en ellas. El reparto de mercancías, la distribución, las líneas de reparto y los cauces de entrega son determinantes para este sector.

El auge del comercio electrónico ha derivado en la apertura de nuevas posibilidades para los distribuidores, que requieren de una mayor capacidad de almacenaje tanto en naves como en otros espacios para clasificación de mercancías. A este ritmo de crecimiento, las ciudades deben experimentar un desarrollo que permita adecuar las comunicaciones a las exigencias de la logística urbana actual.

Paralelamente, las soluciones que se propongan para satisfacer estas demandas han de responder a valores de eficiencia energética y respeto al medioambiente, a través del uso de vehículos ecológicos y el uso de nuevas tecnologías.

Retos, objetivos

Los objetivos de las empresas de logística urbana se centran en mejorar los procesos, especialmente en las grandes urbes, a través de rutas más fáciles, recorridos alternativos, horarios y aplicaciones de apoyo para conocer el estado del tráfico a fin de programar las salidas.

El gran reto de la logística urbana consiste en planear y poder cumplir los tiempos de llegadas estimadas, además de asegurar otras infraestructuras como el control de temperaturas, salidas y entradas de personal y de lotes de mercancías.

La fluidez del tráfico de personas y de productos es determinante a la hora de planificar su evolución, considerando imprescindible la presencia de los servicios municipales como recogida de basura, transporte público y otros servicios. Las cadenas de suministro existen como elementos flotantes que se suman a la estructura fija de las ciudades y constituyen un elemento esencial que hay que considerar en el diseño estructural de las comunicaciones.

El crecimiento del sector de la logística urbana, que deriva del gran desarrollo de las ventas a través de internet y el despliegue del comercio electrónico, genera enormes expectativas en el entorno inmobiliario y urbanístico, por cuanto los espacios de almacenamiento y distribución se convierten en focos atractivos para la inversión y suponen grandes oportunidades para los promotores, merced a la gran demanda de grandes locales para almacenaje.

El futuro de la logística precisa un diseño de ciudades acorde con las necesidades de estos servicios, de modo que exista un control de acceso de vehículos que permita las entregas según lo previsto, con espacios definidos de carga y descarga y con garantías de seguridad; de otro modo, se resentirían los tiempos de entrega y se disminuiría la eficiencia de los servicios.

El desarrollo de una logística urbana bien planteada, con plataformas organizadas, trasbordos y horarios adecuados, libera de una carga innecesaria de ruidos y polución a las ciudades, por cuanto este sistema de transporte y comunicación constituye una solución a las demandas ciudadanas actuales.